martes 29 de diciembre de 2009

Tinto MALPASO 2005


Antes del Pesquera, elegí este vino como el primero para la cena de Nochebuena. Es un vino moderno y elegante; de altísima calidad, y de matices muy originales. Completo y satisfactorio.


El Malpaso es un vino tinto con crianza de la pequeña y coqueta D.O Méntrida, elaborado por las Bodegas Canopy; y con una graduación de 14,5%.


En cuanto a la composición varietal, está hecho con un 80% de Syrah y un 20% de Garnacha. Una espectacular mezcla, que confiere fuerza a la Syrah y elegancia a la Garnacha. Un perfecto complemento.


Es un vino que desde el primer día en que lo probé siempre me ha evocado a esos vinos de uva negra madura, con ligera crianza y buen paso en boca, redondez y equlibrio, que tan bien se han trabajado, por ejemplo, en la D.O Valencia.


Así pues; con unos entrantes a base de jamón, sabrosas ensaladas, embuchados, ajoarriero casero, quesos, y algo de marisco; nos dispusimos a darle cuenta, tras una previa oxigenación, y cata viuda; y no defraudó.


A la vista, es de un color picota; con borde violáceo, y lágrima con claro tinte.


En nariz es muy intenso, con un aroma penetrante a frutos rojos maduros (cereza, frambuesa...), y con notas florales (rosa, violeta...) El fondo destila tostados y finas esencias lácteas.


En boca es sabroso, con notas torrefactadas, junto con flores y fruta roja.


Persistente. Goloso. Un buen vino.

miércoles 23 de diciembre de 2009

En NAVIDAD, si bebes, hazlo bien...


Llega la Navidad; y se repiten las miles de tradiciones de las que todo el mundo participa, porqué sí (qué ese es otro debate, el de qué celebra quien no tiene nada que celebrar; pero excede del ámbito de este blog)


Entre esa larga lista de costumbres repetidas, hallamos, en nuestra querida España, la de beber y regalar vino.


En Navidad, incluso quien vive todo el año ajeno a este placer de dioses, consume, compra y recibe. Y así la gente ve desfilar por delante de sus narices vinos de todo tipo; que asume sin contemplaciones, como si todas las botellas fueran iguales.


Y empiezan las barbaridades. Y ya no hablo de los maridajes y progresiones (a los que nos estamos refiriendo en otros artículos de este blog). No. Hablo de otras cosas más elementales (y sangrantes)



En muchos hogares españoles no se tienen en cuenta ni modos de apertura de botellas, ni temperaturas apropiadas; ni decantados, a veces inexcusables.



Se da cuenta de aquella botella que nos regaló no se quién, ó de aquella otra que venía incluída en la caja de Navidad; y ya está. Sin mirar más. Beber por beber. Y eso puede estar bien para ciertas bebidas y según las intenciones de cada cual (allá él); pero no con el vino.



Beber vino no es un simple dispendio gastronómico.


Es arte.


Es placer y disfrute sensorial.


Y es, sobre todo, un lujo a nuestro alcance.


Hacerlo bien o mal, es cosa nuestra.



Y dicho esto, con toda la sinceridad que me cabe, y con todo el cariño del mundo; aprovecho para desearos a todos los VINISIMOS del mundo una FELIZ y ENOLÓGICA NAVIDAD.

viernes 18 de diciembre de 2009

TINTO MORFEO CEPAS VIEJAS 2005






Hace unos días disfrutamos de una de esas inolvidables comidas en el Restaurante L'Almagran, de Rafelbunyol, donde, como siempre, Higinio y su equipo nos regalaron los sentidos con un nivel más que aceptable.



Los detalles culinarios son inacabables: ese humus o papas "aliña" cortesía de la casa; esos entrantes de carpaccio, foie y otras delicias de una altísima calidad; y esos platos, tan generosos como bien cocinados; que hicieron nuestras delicias.


Las chicas optaron por el espectacular secreto ibérico; o por la Magret; ambos muy satisfactorios.


Y para los chicos, como no podía ser de otra forma, esos Chuletones con mezclum; de los que dimos buena cuenta, a pesar de sus dimensiones considerables.


Y es que la terneza, el sabor y el buen preparado de esta carne, la convierten en uno de los mejores Chuletones que he probado (y doy fe de que no han sido pocos; ni en pocos lugares de España)



Aunque podríamos extendernos sin cesar en el trato, el ambiente, el local, y los platos; vamos a pasar al objetivo de este artículo, que es comentar algo sobre la bodega, y detenernos en la cata de un vino.


Higinio es un tipo que cuida el vino, y eso sólo, ya es de agradecer: las copas, las temperaturas, los maridajes, la progresión de una botella a otra...; le gustan, como a nosotros, estas cosas, y las hace bien. Además es un placer para quienes nos dedicamos a esto, seguir descubriendo algún vino nuevo cada vez. No es fácil, y en Almagrán, siempre se consigue.


En esta comida, y en perfecto maridaje con cada uno de los pasos de la misma, tomamos los siguientes caldos: un Cerro Bercial Reserva de 2001 de Utiel-Requena; un Morfeo Cepas Viejas 2005 de Toro; y un Onomástica Reserva 2004 de Rioja.


Tres sensacionales vinos, de los cuales, me quedo, por su originalidad, y por las notas que aportó a la cata, con el Morfeo.



Y sobre él vamos a realizar el comentario de cata.



El Morfeo Cepas Viejas 2005 es un vino de la D.O Toro; elaborado por las Bodegas Terna; con una graduación de 14%, y elaborado 100% con la Tinta de Toro.



Y lo mejor de este caldo: que es uno de esos que crecen en la copa, paso a paso, conversación a conversación.



En cuanto a la información que hemos podido conseguir de él; se trata de un caldo elaborado con uva de viñedos de entre 80 y 120 años de antiguedad. De ahí su nombre de cepas viejas. Y de ahí un dato muy importante: las vides son 100% prefiloxéricas.



En cuanto a su elaboración y crianza; la vendimia es manual. La fermentación tiene lugar en barricas nuevas de roble francés, y permanece hasta 20 meses en barricas de 300 litros. Después, se procede a su clarificación, seguida del embotellado y un período mínimo de reposo de 4 meses en bodega.



Todo ello es información proporcionada por la bodega; y todo ello ha de dar, necesariamente, un buen resultado.



Así, las notas subjetivas de la cata que os propongo, son las siguientes:


A la vista, se trata de un vino de color picota con ribetes granates, en el que llama la atención una lágrima del todo lenta.

En la fase olfativa, los aromas son de fruta negra madura, ahumados, y torrefactos. Algo de caramelo.

En boca es carnoso,frutoso, y con un largo postgusto de fruta madura; incluso con algún toque de regaliz.

Y sobretodo, un postgusto, como indicábamos, larguísimo.

Un muy buena elección. Gracias, Higinio.









miércoles 9 de diciembre de 2009

El maravilloso mundo del maridaje


El tema del maridaje siempre ha sido muy sugerente, pero a la vez ha dado para muchas opiniones, que se han querido convertir en dogmas, y para muchos tópicos, que día a día la realidad de los vinos ha ido desmontando.





Hasta hace poco, e incluso hoy, para la mayoría de la gente, ha sido muy sencillo: para la carne tinto, y blanco para el pescado.





Nada más lejos de la realidad; ya que esta afirmación, válida en algunos casos, no deja de ser, cuanto menos, incompleta en muchos otros.





Hay que tener en cuenta dos factores, que suelen desdeñarse: por una parte, la variedad de uva, y por otra, la forma en que el plato en cuestión ha sido cocinado.





Y una última verdad: en cuestión de maridajes no hay verdades absolutas. En definitiva, al final es una cuestión de gustos, y sobre estos, ya se sabe: no hay nada escrito. Lo único que podemos hacer, y es lo que pretendo con este artículo, es transmitir nuestras opiniones. Ustedes pueden cogerlas..., o no. Ahí está la grandeza, una vez más, del mundo del vino. Y en revisar ciertos tópicos, caducos, y limitadores.





Si hablamos de carnes rojas, hay una cosa clara: el tinto es imprescindible (algún osado sumiller aconseja un blanco con barrica para la ternera, pero yo, he de reconocerlo, no llego a tanto) Si atendemos a un chuletón de buey, o hasta un solomillo; podemos sin complejos descorchar uno de los grandes vinos de crianza o reserva (Rioja, Ribera, Somontano...) Eso sí: que sea un vino, independientemente de la variedad de uva, robusto y potente. Y que la guarnición sea, en este caso, ligera y sencilla.


Si atendemos al cordero al horno, hay variedades que le son más propicias (tempranillo, o garnacha, básicamente) ¿Porqué? Por el aroma especiado de este tipo de uvas. Y en ese sentido, me rindo a una novedad a la que era reacio. No rechacen de entrada una Syrah bien elaborada (sin excesivo dulzor, pero especiada) Hace unos días, sin ir más lejos, en el excelente Restaurante Miguel Ángel de Guadalajara (recomendado Michelín 2007, 2008 y 2009), para un Cordero Lechal Asado con panaderas, tomé un Tierra Rubia Syrah (de Mondéjar); y no fue nada mal la experiencia.



Para el sufrido pollo, también hay ideas. Es muy versátil, y nos permite distintos tipos de vino, aunque otros no le van en absoluto. Por ejemplo: pollo con tomate exigiría un vino estructurado (no demasiado ligero), pero sin ser en exceso robusto. Un tempranillo con algo de roble, sin llegar a ser crianza, le iría muy bien. Además, hoy se están haciendo muchos vinos de este estilo (a caballo entre los jóvenes y los crianzas) y son un gran valor para quienes sin ser amantes de la madera profunda, gustan que el caldo tenga algo de cuerpo y no sea en exceso ligero.


¿Y un pollo más especiado y guisado? Pues sin complejos podría abrir un reserva. Sí, sí. Un reserva para el pollo. Eso sí: en este caso dejaría de lado la tempranillo y la garnacha, y me iría a un merlot o un cabernet sauvignon. No les defraudará.


Y aunque no sea santo de mi devoción este tipo de combinación, debería de aceptar hasta un blanco para el pollo al limón, que en este caso, dados sus aromas cítricos, casaría bien con un Chardonnay. Reconozco que no es una barbaridad, y abro el abanico para quien quiera probarlo. Eso sí: yo me quedo con un tinto joven con frescura y una adecuada acidez.



En cuanto al pescado, entramos aquí en un controvertido tema. Y es que, desde mi punto de vista, el pescado no requiere necesariamente un vino blanco. Yo de hecho jamás tomaría un blanco con un salmón con guarnición; sino un tinto joven y frutal. Sin embargo sí que reconocería que el blanco es el mejor compañero de pescados blancos y de mariscos. Y aquí hemos de valorar también si conviene el blanco joven, o con algo de barrica (como podría ser el caso de una merluza rellena y con alguna salsa especiada, con un sauvignon blanc fermentado en barrica); a la vez que estudiamos que variedad le puede ser más adecuada (para el pescadito frito le vendría bien una Palomino; mientras que sepias o mejillones casarían muy bien con verdejos o albariños) Como veis, este mundo es inacabable.


Fíjense: si a un rodaballo, una lubina o un besugo les acompañaría bien un blanco con crianza (dado su intenso sabor); yo no dejaría de tomarlo con un joven tinto monastrell (so pena de ser criticadísimo por ello)


Y no les digo ya un bacalao a la vizcaína: lo he tomado con un Protos roble. Inmejorable.


Por último no quisiera dejar de hablar de la pasta: lo determinante; la salsa. A la boloñesa le va bien un roble de 5 ó 6 meses de barrica; mientras que salsas de verduras piden un tinto joven. Las pastas con mozzarella, y orégano, que no lleven nada más, pueden incluso reclamar un rosado.


¿Y la salsa al pesto? Pues de nuevo voy a crear polémica: frente a los que apuestan por un blanco con crianza; yo, que no lo desdeño, les digo... ¿Qué me dirían de un tinto bobal? Pues les aseguro que esa combinación puede crear escuela.


A la pasta con mejillones o mariscos, sin embargo, le pondría como compañero un blanco macabeo muy frutal; o mejor, para mí, un champagne.



Y así, hasta cientos y cientos de combinaciones.

Y eso que dejo para otro artículo, porque merece un capítulo aparte, el tema de los quesos.



Así que ya ven: con este artículo creo que les he dejado claras dos cosas: la primera, que no hay dogmas de fe en el maridaje. Y la segunda: que no puedo esconder mi pasión por los tintos.



¡Qué se le va a hacer!



Eso sí: espero ahora sus opiniones, sus críticas, sus sugerencias y sus propuestas.



¡A seguir, vinísimos!









martes 8 de diciembre de 2009

Demasiados vinos...


La verdad es que hace mes y medio que no subo ningún artículo a Vinísimo. Pero he de reconocer que el ritmo de catas y experiencias vinícolas que llevamos, es imposible de seguir a nivel literario.


Son tantas catas, tantos vinos, tantas notas, tanto que decir; que...; el tiempo se hace corto mientras que el cuaderno de experiencias enológicas crece sin parar.


Aquí dispongo de decenas de experiencias que me encantaría compartir con vosotros: el CVNE Reserva 2001; ese Vera de Estenas madurado en barrica del año 2008 con 5 variedades; el Artadi Club 2005 (le gusto al amigo Javi); el excepcional Montevannos de 2001; o el Arbol Blanco, de Dominio de Aranleón, de 2004; gentileza del amigo Marcos. Por no hablar de aquel Bardolino Classico de 2007; de tan amplios matices; o del Vega Tolosa Cepas Viejas que Dani sí repuso; y de tantos otros; que catamos, puntuamos, y disfrutamos.


Todo están a vuestra disposición, por si queréis saber más de ellos.


Sin ir más lejos durante estos días, y en marcos incomparables (como diría Plumilla); los Tierra Rubia de Mondejar; los Protos; los Sequiot; los Dehesa de la Granja (ay, Alejandro Fernández, cuanto nos regalas); o el hace un rato disfrutado Finca Valpiedra.


Experiencias y experiencias...


Vinísimo se prepara para crecer. Hemos de dar salida a tanto disfrute de los sentidos.


Seguidnos; amigos; porque esto no va a parar.


miércoles 21 de octubre de 2009

Tinto Enate Selección 2004




Catamos este vino el domingo; y quiero comentar los aspectos más relevantes del mismo.

Se trata del Tinto Enate Selección 2004, de las afamadas Bodegas Enate; una de las más relevantes firmas en la ya prestigiosa Denominación de Origen Somontano.

Es una selección del Club Vinoselección, como casi siempre, muy acertada.

Estas Bodegas se encuentran en el término de Salas Bajas; en la provincia de Huesca; y tienen ese toque pre-pirenaico en sus vinos que tanto define a esta denominación.

Siempre han realizado vinos de alta calidad; y al menos a mí nunca me han decepcionado. Además, incorporan a muchos de sus vinos (y este no es una excepción) un concepto artístico en las etiquetas, en las que han colaborado afamados artistas, y que los convierte en vinos también muy agradables en cuanto a su presentación.

Por lo que se refiere al vino que nos trae; está confeccionado con un 70% de Tempranillo y un 30% de Cabernet Sauvignon.

El vino tiene una crianza de 9 meses; y una graduación de 14%.

Lo servimos a una temperatura aproximada de 17%; y creo que fue ideal para apreciar todos sus matices.

En cuanto a la vista; destaca el color cereza; con ribetes azulados, y una intensidad media.

En la nariz preponderan los aromas a fruta roja; toques ligeros de especias y un recuerdo muy característico a cacao; que le otorga una especial sensibilidad.

Pasando a la boca; posee una muy equilibrada acidez; y es fresco, bien ensamblado con la madera; y quizá algo picante.


Como característica muy particular, quizá resaltar un ligero retronasal amargo; pero no molesto. Equilibrado.

Un buen vino.

domingo 18 de octubre de 2009

Hoya de Cadenas Merlot 2008. Un vino de... ¡calidad!







Escoger un vino fresco, joven, alegre y de buen paso; pero a la vez con personalidad… Que intentase cautivar, pero sin avasallar. Que intentase acercar más almas al alma del vino. Ese era el reto para el encuentro con este grupo de buenas amigas (y amigo)

Si podía ser un vino valenciano, para empezar con algo de la tierra, mejor. Además, como siempre; pero más para ellos si cabe; el vino tenía que ser de… ¡CALIDAD!

Así es que eché mano de Vicente Gandia Plá; y dejando para otras ocasiones el clásico Reserva Especial de Tempranillo (del que ya hemos hablado otras veces en este blog), apostamos por el Hoya de Cadenas Merlot 2008.

De Gandia Plá y de su finca Hoya de Cadenas ya hemos hablado en otras ocasiones, incluso a raíz de las visitas a la misma. Sobre su buen hacer en el mundo del vino, así como de la capacidad que poseen para elaborar caldos de buena calidad a un precio más que razonable, no vamos a extendernos ahora.

Sí que vamos a hablar de este monovarietal, tan reciente como elegante, con el que comenzamos una agradable comida.

A todas estas chicas (y chico…) les quiero dedicar este post.

Hablamos de un vino como ya hemos indicado cien por cien merlot; con una graduación de 13%; elaborado con uvas de la finca Hoya de Cadenas, ubicada en el término de Utiel, y por tanto dentro del paraguas de la D.O Utiel-Requena.

Aprovechamos así para comentar que la variedad merlot es una de las más extendidas en el mundo entero, y hallamos cepas de merlot en todas las zonas elaboradoras de vino del planeta. Además es la principal variedad en la Saint-Émilion y Pomerol, y una de las principales (junto a la cabernet sauvignon) en el conjunto de las denominaciones de Burdeos.

En francés merlot es el nombre que se da a los pollitos de mirlo, quizás a causa de su bello color negro-azulado. También se conoce a la merlot con nombres locales como Bigney, Crabutet, Médoc Noir, y Merlau.




La merlot suele dar vinos con intensidad de color y frutosos. Vinos que, bien elaborados, (porque hemos encontrado de todo) son redondos, con cuerpo, equilibrados y con buena estructura.


Y en este caso así ha sido. Se trata de un vino de reciente creación, que experimenta ahora su aceptación en el mercado. Nosotros vamos a darle nuestro aprobado.


Así pues, pasando a comentar los aspectos subjetivos de la cata; podemos decir lo siguiente:


En primer lugar cabe destacar que se aprecia una ligerísima crianza en barrica. Imaginamos que se habrá realizado su vinificación en depósitos de acero inoxidable, para darle algunas semanas de barrica de un tostado medio, que permite elaborar vinos suaves y elegantes. No obstante, intentaremos contrastar este dato.




En cuanto a la vista, es de un color picota granate, con ligeros destellos violáceos.


Por lo que se refiere al aroma, destacan inmediatamente los frutos rojos. Es de nariz intensa, golosa, y con recuerdos balsámicos.


Pasando hablar del vino en boca, recuerda, esta vez sí en consonancia con la nariz, a moras y grosellas. Tiene buen ataque, con algo de cuerpo, pero frescor. La acidez es correcta, y tiene un muy buen desarrollo.




Un vino fresco y alegre, pero con cuerpo y buena estructura.









Un vino… ¡DE CALIDAD!

sábado 10 de octubre de 2009

Tinto FINCA ELEZ Crianza 2004


Me alegré de probar este vino que trajo Valero, porque ya hacía algún tiempo que no cataba nada de Manuel Manzaneque, y desde las primeras catas de caldos de Finca Élez, siempre sentí debilidad por este original proyecto.

Y me alegro de subirlo justamente hoy, ya que, ahora que estoy intentando ampliar el círculo de enamorados del vino aún más si cabe; este caldo me viene que ni pintado, pues siendo un vino con personalidad y cuerpo, es a la vez un perfecto compañero para iniciarse en este bello camino.

Así que se lo dedico a Jairo (ya te tengo medio metido; sólo nos faltan catas…); y a Alicia (las casualidades no existen; y si caíste por aquí es por algo, así que antes o después sucumbirás también a los encantos del buen vino…).

¡Va por vosotros!

Manuel Manzaneque da nombre a sus vinos y bodega; la cual es la primera bodega que tiene una denominación de origen propia. Esto significa que su principal finca constituye, por sus características especiales, un Denominación de Origen exclusiva; lo cual son palabras mayores. Se trata de la D.O Finca Élez.

La Finca Élez se encuentra en El Bonillo (Albacete); y ha superado con éxito los estrictos criterios de la legislación para convertirse en la primera denominación exclusiva para un pago vitícola en España; ligada a unos viñedos que dan lugar a unos vinos de reconocida calidad y características cualitativas especiales.

Los vinos de pago son únicos y especiales, nacidos en bodegas y viñedos creados a modo de ´château`. Manuel Manzaneque ha sido el gran abanderado de los pagos en España.

Mucho podríamos hablar de este proyecto, pero no quiero extenderme más, por lo que pasaremos a comentar la cata de este vino en cuestión: el Tinto Finca Élez Crianza 2004.

Se trata de un caldo reconocido con prestigiosos galardones. Ha ganado por dos veces la medalla de plata en Vinalies (Paris); y posee una mención especial en la reconocida publicación Decanter.

Está elaborado con un coupage de Cabernet Sauvignon, Merlot y Tempranillo; y el ensamble de las variedades con la madera es del todo equilibrado. En cuanto a la graduación, es de 12,5%.

Atendiendo a los aspectos subjetivos de esta cata; podemos manifestar que:

1) A la vista es un rojo cereza; aunque evoluciona en el ribete hacia la teja.

2) En nariz aprecias de entrada la fruta madura; con aromas balsámicos que le otorgan cierto frescor. Es muy expresivo, y desarrolla por instantes aromas a cuero, azúcar tostado y quizá ciertas notas de romero. Complejo.

3) En boca es sabroso y maduro. De paso fácil, pero completo. Sorprendente recuerdo a regaliz. Equilibrado, y con taninos dulces. El paso en boca es goloso, y el postgusto largo y acaramelado.




Así pues, un vino de alta calidad, especialmente en relación a su precio. Paso fácil, pero muy bien estructurado, y con un componente de dulzor elegante que lo convierte en un buen caldo para iniciarse. Así que… ¡ya sabéis, recién llegados vinísimos! (y vinísimas)


sábado 26 de septiembre de 2009

PRINCIPE DE SALINAS Monastrell 2004







Para esta fideuá hecha al aire libre por Inma (y sublime, por cierto), quería buscar un vino tinto, valenciano, mediterráneo, bueno, ligero y potente a la vez. Quería un buen vino para esa ocasión, lejos del tópico de los blancos.



La verdad es que no pude hacer mejor elección.

Príncipe de Salinas es un tinto clásico Monastrell de las Bodegas Gutiérrez de la Vega; estas entrañables, familiares y hospitalarias bodegas situadas en el pequeño pueblo de Parcent, en la D.O Alicante.

Recuero muy gratamente cuando los propios dueños de esta bodega nos acogieron y nos explicaron su particular forma de entender el mundo del vino; creando unos caldos exclusivos, limitados en su producción, y del todo originales.

Descubrir el Recóndita Armonía (tinto dulce) o el Casta Diva (cosecha miel) fue toda una experiencia.

Y en este monastrell tampoco se han quedado cortos.

Se trata de un vino de la cosecha de 2004, elaborado con Monastrell, y que, dentro de la política de diseño y dedicatorias de la casa, viene dedicado a Giuseppe Tomasi di Lampedusa, con una bellísima pintura.

Hablamos de un 15% (nada más y nada menos) elaborado con esta variedad recogida al pie de la Sierra de Salinas, en el camino de Villena a Pinoso.

Definirlo: como dice el gran capitán de esta bodega, Felipe: "majestuoso, recio, amable y elegante". No se equivoca. Se paga caro, pero se paga bien.

Doce meses de roble le acaban de dar su toque único.

A la vista; granate picota, intenso; con borde de teja.

Al aroma: buena intensidad, con sensaciones de madera en primer plano, sobre fondo de fruta roja, y evocación a cueros y especies.

En boca es de acidez correcta, intenso, con buena fruta.

En definitiva; original, equilibrado, frutal, mediterráneo y potente. Monastrell.

Enhorabuena y gracias a Felipe Gutiérrez de la Vega. Ha creado otro grande. Volveremos sobre esta querida bodega.


Un abrazo.




miércoles 23 de septiembre de 2009

TORRE MUGA Reserva 1996


Otro de los grandes entre los grandes de este verano. Sin duda.



Hablar de Muga ya es de por sí garantía de calidad. Estas clásicas Bodegas atesoran algunos de los mejores caldos finos de Rioja; además de una de las más bellas instalaciones vinícolas en el Barrio de La Estación de Haro.



Siempre que he ido a visitarlos me han tratado estupendamente; siempre hemos disfrutado de sus instalaciones y de su amabilidad; y siempre, además, hemos podido participar en extensas e interesantes catas en su sala noble.



Son muchos los vinos de Muga (todo un clásico) de los que podríamos hablar; pero en esta ocasión, disfrutamos de uno de los grandes. Torre Muga. Sí; ese vino que lleva el nombre de esa Torre emblemática que divisamos cuando venimos desde Labastida entre viñedos; y que, si entramos por Haro marca el fin del pueblo, el enclave de la milla de oro del vino español, y esta inconfundible Bodega. Esa torre que siempre llevo en mi retina como asociada al mejor vino.



En este caso además se trata del Reserva de 1996; que fue una añada Muy Buena; y que, ciertamente, así se nos muestra.



Una delicia. Sobre todo porque se trata de uno de esos vinos escogidos, que sólo salen cuando pueden salir. ¿Se entiende, no? ¿Qué mayor garantía cabe?



Realmente es un caldo que expresa toda una larga tradición en la crianza de vinos finos de Rioja y que, sinceramente, pienso que pueda ser el que mejor muestre el carácter de esta prestigiosa firma.


Los viñedos están enclavados en las faldas de los Montes Obarenes, en la zona mas septentrional de Rioja, en el Valle de los ríos Oja y Tirón.



Atendiendo a los datos que nos ha proporcionado Isaac Muga; la composición del caldo es de un 75% de Tempranillo; un 15% de Mazuelo; y un 10% de Graciano.



En cuanto a su crianza, fue de 6 meses en depósitos de roble; y 18 meses en barricas nuevas de roble francés y americano. La fermentación se produjo de forma natural y espontánea; y la uva fermentó siempre sin control de temperaturas ni adición de levaduras.

Tras la crianza se realizó una ligera clarificación con clara de huevo fresco.


Hablar de su cata es evocar un momento sublime.

A la vista, rojo picota intenso; con ribetes granates.

En la nariz; se trata de un vino en el que destacan de forma muy armónica los tonos tostados, junto con los de fruta; mientras que no dejan de emerger los destellos elegantes del roble.

En boca: atrayente. Esa sería la palabra que lo define. Carnoso; muy equilibrado, y vivo, muy vivo.

Este reserva es un verdadero ejemplo del buen hacer de Bodegas Muga. Es una oda al arte, entendido como el respeto a la tradición vinícola más pura; sin renunciar a los nuevos conocimientos.


No en vano hemos disfrutado de un vino que, en esta añada concreta, tuvo, entre otros, los siguientes reconocimientos:

- 92 puntos en el Wine Spectator.
- 92 puntos de Robert Parker
- Decanter: Lo publica como uno de las 50 mejores compras en todo el mundo.
- etc, etc, etc...


¿Es o no es uno de los "grande entre los grandes"? Si lográis probarlo me lo decís. Pero creo que con lo que os he contado, os podéis hacer una idea.


¡Hasta pronto, vinísimos!

martes 22 de septiembre de 2009

Fotografías de otras catas (8)

Tinto VEREDA MAYOR Syrah 2007
D.O La Mancha
Bodegas Verdúguez
Villanueva de Alcardete
(Toledo)

Vino oscuro y de aroma intenso. Monovarietal de Syrah. 13%.



lunes 21 de septiembre de 2009

Fotografías de otras catas (7)



CASTILLO DE MADAX, Tinto 2007, de la D.O Jumilla
Con un Arroz negro que me atreví a hacer a leña
Vino de cepas viejas; con aroma a frutas maduras;
sabor fresco y equilibrado; y estructura dulce.
Cien por cien mediterráneo. Correcto.


viernes 18 de septiembre de 2009

VIÑA ARDANZA RESERVA 1989 (Palabras mayores...)

En esta ocasión os paso foto únicamente de la etiqueta.
Es tan grande, que no quiero que os perdáis detalle.


“Ventilarse” esta botella son palabras mayores. Pero como dice el refrán, “la vida es demasiado corta para beber mal vino”. Así que, procedimos sin pudor. Y claro…; como siempre que lo hemos tomado: ¡un grande entre los grandes! Y más cuando hablamos de una añada de hace 20 años, que conserva (si no mejora) todas sus propiedades organolépticas. Un regalo para los sentidos… que hace perder el sentido.

Siempre he dicho que Viña Ardanza está, posiblemente, entre los tres mejores vinos de La Rioja (si es que no es el mejor) Y eso es mucho decir. Cada vez que lo tomo, me ratifico más en ello. Solo puedo elogiarlo.

Como sabéis se trata de un finísimo caldo de las Bodegas Rioja Alta; a la que tantas veces hemos subido, en el barrio de La Estación, de Haro, allá donde ya parte la carretera hacia Labastida, y finaliza la Rioja Alta para adentrarnos enseguida en la Alavesa; con parada obligatoria pues, para nosotros, en cada ocasión.

Los caldos de Rioja Alta nunca defraudan. Es más, siempre maravillan. Es una bodega con una historia de tres siglos enclavada en lo que ya bauticé en su día como “la milla de oro” del vino de España (que nunca me cansaré de recorrer); que nos ha regalado delicias como el Gran Reserva 890, el Gran Reserva 904, o el Viña Arana. Pero entre todos ellos, reconozco que este que ahora catamos es mi debilidad. Y aunque he tomado diversas añadas del mismo, reconozco no haber probado ninguno como el de 1989. Y eso que fue una cosecha Buena en Rioja. Quizá sólo el Excelente 1982 se le acerca, a mi gusto (quizá para otros lo supere) También recuerdo esa cata conjunta con Dani del de 1989 y el de 2000 (abuelo y nieto mano a mano) Y los primeros 1989 de hace años; en casa, o con Javi; cuando, bien puedo decirles, era un vino distinto.

En este caso; hablamos de un 70% de tempranillo, 25% de Garnacha; y un resto de Mazuelo y Graciano. Para quienes afirman que en Rioja no se han hecho buenos coupages. Inmejorable.

El Tempranillo procede de los viñedos de Cenicero y Fuenmayor.

Sin dejar de tener en cuenta que fueron 42 meses de crianza; en los cuales, según datos que nos ha proporcionado la bodega, se realizaron 7 trasiegas artesanales, embotellándose entre abril y mayo de 1994.

Así pues; trece grados, escondidos 20 años, y puestos al sol para nuestro deleite. Decantación amplia y larga. Sedimento propio de la edad, que neutralizamos con el decante. Oxigenación correspondiente en copa. Maridaje adecuado. Servicio a 17 grados.

Y…

A la vista, rojo cereza; tamizado a teja por la larga crianza en botella; pero con una estructura intacta.

En cuanto al aroma, se mantiene, increíblemente, fragante, compuesto, duradero. Es, según la mejor palabra que encuentro para definirlo, envolvente.

En boca es fuerte y vigoroso; pero con un persistente sabor que va haciéndose elegante y fino en el post-gusto. Esa evolución es mágica. Diríamos que se nota su potencia al primer sorbo; pero que el retrogusto se va haciendo largo y agradable. Increíble.

De esta forma; en resumen: color rojo cereza con ribete atejado, con decantación de dos horas. El vino se muestra algo enmaderado, aunque dándole su tiempo y trabajo en copa, extrae su lado frutal (cerezas, notas de ahumados y quizá, sorprendentemente, algo de lavanda)



Realmente es un grande entre los grandes. ¿Saben que? Se la puede jugar con el vino del mundo que quieran.

Mi esperanza… ¡aún me queda una botella de esta añada!

Debate: ¿guardarla como pieza única, o darle cuenta? Saben que soy de los que piensa que el vino está para beberlo. No hay mejor museo que una buena comida en compañía con un caldo de esta magnitud.

Así que… ¡si quieren que les invite…!

¡Hasta pronto, vinísimos…!

jueves 17 de septiembre de 2009

CATA MÚLTIPLE EN FEREVIN 2009 (Feria Requenense del Vino)


Los pasados días 27 a 30 de agosto se celebró en la localidad valenciana de Requena la XIX Feria Requenense del Vino (Ferevin); escaparate privilegiado para los vinos de la D.O Utiel-Requena, que se ha consolidado en los últimos años como un certamen imprescindible.

Como no podía ser de otra forma; allí marchamos; y disfrutamos de un día de catas, goce de vinos clásicos; y sobre todo; descubrimiento de las novedades enológicas más relevantes de los últimos tiempos en esta región vitivinícola tan querida.

Vaya de antemano nuestra felicitación a la organización; y nuestro compromiso de encontrarnos de nuevo con ellos en la próxima edición, Dios mediante.

Y dicho esto, paso a enumeraros brevemente algunos de los vinos que catamos. Muchas cosas nuevas y algunas bastante especiales. Sobre cualquiera de ellos que queráis más información acerca de sus características en la cata; estamos a vuestra disposición para dárosla. Sólo tenéis que dejar un comentario en el blog con vuestras inquietudes.

Así pues:

1) Catamos diversos vinos de las Bodegas Cueva, de Utiel. En concreto el joven selección tinto superior; y el Cueva Madurado en barrica. Bien equilibrados y aromáticos, y con una agradable fusión de aromas (ciruelas, frambuesas...)

2) De Chozas Carrascal catamos Las Ocho, un vino tinto con 14 meses de barrica y 12 de botella, elaborado con 8 variedades (Bobal, Monastrell, Garnacha, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc, Syrah y Merlot) Un vino frutal y balsámico. Potente y carnoso. Chocolate y café. Un buen caldo.

3) De las Bodegas Carlos Cárcel, de El Rebollar, probamos los Valle del Tejo; uno de ellos Reserva; con Tempranillo, Garnacha y Bobal; así como un barrica que suma a estas variedades la Cabernet. Predominio excelso de la bobal propia de esta tierra.

4) Una grata sorpresa fue sumar al Aluvión clásico de Bodegas Fuso, su Aluvión Tinto Dulce 2005, con una sobrepasificada. Un regalo para los sentidos. Muy interesante (qué pareja de un buen foie)

5) De Bodegas Sierra Norte catamos dos vinos bastante correctos: el Fuenteseca Bobal-Syrah (muy ligero y frutal); y el Bercial de crianza (un vino con cuerpo, pero algo sobrepasado, para mi gusto, de madera)

6) Interesantes, como siempre, los caldos de Vera de Estenas. Catamos un Martínez Bermell Merlot 2008; así como el Casa Don Angel Malbec (un vino muy peculiar por esta variedad, que le confiere una originalidad bastante alta)

7) A continuación pasamos a las Bodegas Torres Luna, con un Izán de Luna (correcto); y un Predio Noah crianza (algo flojo a los sentidos)

8) Cerramos la cata con otras dos copas de Fuso: la de Cepas Centenarias de Bobal (clásico Utiel-Requena); y un bis del Aluvión Dulce, que al ser el descubrimiento del día, quisimos clausurara la cata.


En definitiva; 16 vinos catados; y en general un notable alto para las bodegas de esta D.O Utiel-Requena.

Para ampliar información sobre cualquiera de estos caldos, quedamos, como os decía, a vuestra disposición.

¡Y hasta próximos certámenes!

miércoles 16 de septiembre de 2009

Tinto TAGONIUS Crianza 2004



Cuando Dani me habló de este vino, tuve que admitir, sorprendido, que no lo conocía. Y lo sacó, el gachó, para la cata. Y sí; lo califico, desde un inicio, como “grande”. Un buen vino.


Tagonius Crianza 2004 es un tinto de la emergente Denominación de Origen Vinos de Madrid; que se elabora en la comarca del Rio Tajuña (el Tagonius romano), en unos longevos viñedos de Tempranillo. Esta uva actúa como base de un coupage al que se han añadido pequeñas cantidades de otras variedades, que, no obstante, aprecié ipso facto en la cata, como en su momento comentamos.

El caldo ha sido criado en barricas de Roble francés y americano, y reposado en botellas acondicionadas en jaulones de crianza.

Un vino, pues, de 14,5%, que nos regala el productor OVILO, desde la localidad madrileña de Tielmes; y que ha obtenido, nada más y nada menos, que 91 puntos de Robert Parker.

Ya sabéis que cualquier vino que supere los 90 puntos en las notas del gurú del vino, suele ser “palabra mayor”. Eso sí, el problema que tiene es que se deja tantos fuera que no son de su gusto, que no basta con decir que tiene esa puntuación para afirmar que es mejor que otro. En todo caso, sí que suele ser garantía de un buen producto, y en este caso así se confirma.

El Tagonius Crianza 2004 ha sido además premiado en Mundos Vini 2006 con la medalla de plata, entre otras condecoraciones.

Su cata es sorprendente.

De color extraordinario, proporcionado, posiblemente, por su lenta maceración; de un cereza picota intenso.

El aroma: clarísimo de frutas frescas, con unos matices muy propios conferidos por la crianza en barrica. Al rato, chocolate y lácticos; con algo de evolución hacia la menta.

En boca es de paso largo y aterciopelado; con una acidez muy correcta y con buen equilibrio, aunque quizá le falte algo de persistencia. Ya en el retronasal, se muestra más frutal y elegante.

En definitiva: un vino de alta calidad. Lo mejor: haberlo conocido.


martes 15 de septiembre de 2009

MARQUÉS DE ARIENZO CRIANZA 2005




Nos honró Quilis con su venida a esta su casa; y nos trajo este vino. Uno de esos que no fallan. Un vino muy correcto.

Marqués de Arienzo Crianza 2005 es un vino tinto de las Bodegas Domecq; enclavadas en la entrañable localidad de Elciego; en la Rioja Alavesa; que más allá de su reciente popularidad por obras vinícolas faraónicas, es cuna de grandes vinos, y de grandes hombres (¡Pater, pater…!) Vaya mi recuerdo en este post, también, a Víctor, hijo ilustre de Elciego.


Y mi mención a su bella Iglesia (no dejen de verla)




Se trata de un caldo elaborado a partir de las variedades de uva tempranillo (95%), graciano y mazuelo (5%), obtenidas en los viñedos que la bodega posee en la propia localidad de Elciego, así como en la bellísima localidad (qué paseos…) de Laguardia.

La graduación es de 13%; y la elaboración le ha llevado a doce meses de barrica.

Pasando a los aspectos que destacaría de su cata; hablamos de un color picota suave; con algo de brillo.

El aroma es a vainilla y sencillo; de golpe muy agradable.

En cuanto a su paso en boca; de acidez justa , y de fruta en un primer momento. El post-gusto no es demasiado largo; pero se mantiene el tiempo justo de forma elegante en el paladar.

Se trata de un buen vino, fiel a su estilo; clásico Rioja, y fiable.


lunes 14 de septiembre de 2009

Estrenamos fotografía de cabecera

Por cierto; que, con tanta acumulación de catas, se me olvidaba comentaros que, desde hoy, como podéis ver; hemos cambiado la fotografía cabecera del blog.
Y siguiendo la nueva política fotográfica del mismo; hemos eliminado la antigua foto para sustituirla por una que nosotros mismos hemos hecho con uno de nuestros vinos catados, frente al Mar Mediterráneo.
Esperamos que os guste.

DÍAS DE VINO Y... VINO




Hola queridos vinísimos:

¿Qué tal?

Habréis observado que llevo unos días sin escribir… ¡Pero no sin catar!

Precisamente porque han sido días de vino y rosas; las catas se han reproducido y no me han permitido sacar huecos suficientes para plasmarlas en el blog.

¡Pero tranquilos!

Las tengo todas catalogadas y apuntadas; y en los próximos días os iré comentando algunas de ellas. También os mostraré fotos de algunas otras. Y algunas… quedarán en el limbo vinícola para siempre… ¡No hay sitio para todas!

Días de Árbol Blanco; de Castillo de Madax; de Marqués de Arienzo; de Príncipe de Salinas; de Tagonius; de Mitarte Crianza; de Vera de Estenas; de Montevannos crianza; de Vereda Mayor; de Convento de San Bernardino; de Pesquera Gran Reserva; de Viña Ardanza Reserva; de CVNE Reserva; de Bardolino Clásico; de Torre Muga Reserva; y de otros muchos más (vinos de Bodegas Cuevas; de Chozas Carrascal; de Carlos Cárcel; de Bodegas Fuso; de Sierra Norte; de Torres Luna; etc, etc, etc…)




Días de Ferias vinícolas y nuevos descubrimientos.

Tantas catas. Tantos momentos con tantos vinísimos. Intentaré compartir muchos de ellos con vosotros.

¡Seguimos!

jueves 27 de agosto de 2009

Fotografías de otras catas (6)






Noche junto al mar, con Marcos y Lucía; en la que las catas fueron:
1) Un Blanco Francés CRU DU PARADIS, de Pacherenc Du Vic Bilh 2003; junto a Foie de pato y Queso Roquefort
2) Un tinto PYRENE Crianza 2004 del Somontano, Tempranillo y Cabernet; junto a quesos y jamón de pato.
3) Un tinto francés DOMAINE MAILLARD PÈRE & FILS 2006, de la Denominación Chorey-les-Beaune; de una Pinot-Noir de Borgoña; junto con Confit de Muslos de pato
4) Para finalizar , igual que para empezar, el Pacherenc Du Vic Bilh; esta vez con Brownie de chocolate.

miércoles 26 de agosto de 2009

TINTO MERLOT FRIULI GRAVE 2007


Todo el mundo sabe que después del 14 de agosto, viene el 19. Y había que buscar otro vino para esa celebración especial. Y adentrándonos en las novedades, y en el ansia de experimentar nuevas sensaciones vinícolas; mi fotógrafa y yo tomamos este vino que, siendo correcto, apuntaba más maneras de las que realmente demostró tener.
Así pues, nos lanzamos a este vino italiano. Se trata de un Vinto Tinto Cosecha de 2007, hecho con uva Merlot cultivada en la ribera del Río Tagliamento, en un suelo fértil y soleado, propio de el pedregoso llano de dicho río.
Se encuentra dentro de la región del Grave del Friuli; que es la que da nombre a la Denominación de origen controlada a la que pertenece este vino joven.
La graduación alcohólica es de 12%.
Los vinos del Friuli Grave son unos vinos generosos; que siempre me han llamado la atención por su frutalidad; y ligero paso en boca; aunque, en este caso, quizá esa cualidad haya resaltado en exceso, dada la excesiva "acuosidad" de este vino (entiéndase en términos coloquiales) En ese sentido, recuerdo otros caldos de esta denominación que impactaron más en mi (sin ir más lejos el Ronco Nolé, o el Di Leonardo) Eso sí, hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos, estos vinos son elaborados con Merlot y con Refosco, una uva propia de este terreno, que quizá dé más consistencia al caldo.
En todo caso, nos encontramos con un vino bien acabado; con un color rojo rubí.
Los aromas que más destacan son a cereza y a ciruela (característico en los vinos italianos en general, por cierto)
El sabor es redondo; con taninos agradables, y notas de cítricos al final.
En cuanto al maridaje; pienso que podría ser buen compañero de platos de pasta no excesivamente condimentados; de carne blanca, y de caza menor.
Y hasta aquí está primera referencia que subo a vinos italianos.
Seguiremos, vinísimos.

viernes 21 de agosto de 2009

Fotografías de otras catas (5)


Os dejo foto de la cata conjunta
de PradoRey Tinto 2007; y
PradoRey Tinto Crianza 2006

Tinto PradoRey Crianza 2006



Unos posts más abajo fotografiábamos la cata del PradoRey 2007 seis meses en barrica. En la misma ocasión catamos este vino, hermano mayor, que trajo Vicente, y que degustamos con una auténtica paella valenciana hecha a leña, como Dios manda. La cata conjunta de ambos caldos y su comparativa, así como el maridaje con la paella, fue una agradable experiencia eno-gastronómica. Aquí os dejo foto del caldo y el plato en cuestión.
Se trata del PradoRey Crianza de 2006, edición limitada también a 37.000 botellas, como el Tinto 2007.
Pertenece al Real Sitio de Ventosilla, de la localidad de Gumiel de Mercado; en Burgos, y dentro de la D.O Ribera del Duero.
La graduación es de 13,5 %.
La vendimia comenzó el 16 de septiembre de 2006, y finalizó el 10 de octubre de ese mismo año.
El proceso de elaboración de este vino, aunque tradicional, se ha completado con tecnología propia de esta bodega, que han aportado al caldo un perfil moderno.
Por otro lado, se percibe una elaboración orientada a conservar sus características naturales; por lo que sí se presentaron ciertos precipitados, salvables con su decantación.
En cuanto a su composición, es un 85% de Tinta Fina; completada con un 15% de Cabernet Sauvignon.
Se trata de un vino fermentado a 29ºC, y con una maceración de 20 días.
Posteriormente ha estado 14 meses en barrica de roble (un 60% del Caucaso y un 40% francés) Posteriormente se ha completado con 5 meses en conos de roble francés de Nevers; según la información proporcionada por el responsable, Angel Luis Margüello.
En cuanto a los aspectos de la cata que yo destacaría; hallo los siguientes:

El color se aprecia rojo rubí con ribetes iodados intensos. El vino presenta capa media; con un buen cuerpo y perfectamente limpio.
Los aromas son complejos. De entrada desprende fruta, selváticos y algo florales. Con la oxigenación en copa se transforman en aromas más potentes. Esto confiere al vino una personalidad única.
El tanino es bondadoso y agradable; formando un matrimonio entre la madera y el vino muy destacable.
Se aprecian coco, vainilla, frutos secos y algo de canela.
El final es aterciopelado; y de largo postgusto.
Un vino muy digno; y de alta calidad.
Un maridaje perfecto con la magistral paella, convirtieron a esta cata en un buen momento.
Hasta pronto; vinísimos.

miércoles 19 de agosto de 2009

Fotografías de otras catas (4)


Tinto PradoRey 2007
Edición especial de 37.000 botellas
Seis meses en Barrica
Real Sitio de Ventosilla
Gumiel de Mercado (Burgos)
D.O Ribera del Duero

martes 18 de agosto de 2009

LA TRIBU


Aunque la ocasión, en aquella noche del 14 de agosto de 2009, y justamente 9 años después; hubiera valido un vino espectacular, hubimos de conformarnos con las referencias del local; adaptadas al menú; y bebimos este caldo, que, dentro de sus posibilidades, no fue del todo mal compañero.



Acompañando a una ensalada templada de queso de cabra con bacon y vinagreta de miel (acompaña al vino en la foto); a un plato de pasta fresca rellena con salsa de funghi; y a una deliciosa pizza finísima estilo diavolo; tomamos este "La Tribu", cosecha 2008.

Se trata de un tinto de las variedades Monastrell y Syrah; de las Bodegas El Angosto de Ontinyent, dentro de la D.O Valencia. Su graduación es de 14%; y el coupage de variedades nos da todo el sabor de un vino joven pero de uva madura.

Se trata de un vino de corte moderno, elaborado en la Finca Santa Rosa de Ontinyent.

Únicamente dos meses de barrica y el coupage tan mediterráneo que lo compone; nos da como resultado un vino frutoso, redondo y muy fresco.


Color picota de capa alta.

En nariz evoca a especias y a frutas del bosque.

En boca tiene un paso ligero, con una equilibrada buena acidez, y unos taninos dulces y de buen cuerpo.

Llama la atención el retorno de la fruta en el retrogusto.


Un vino bien estructurado, y con una buena relación calidad-precio; que evoca a una de esas largas noches mediterraneas de verano. Una de esas noches como la del 14 de agosto. Bueno, realmente, como esa, no hay ninguna.

Felicidades, corazón




Fotografías de otras catas (3)


Tinto VERANZA Roble 2008 Syrah, Tempranillo y Cabernet; de la Tierra Valle del Cinca

Fotografías de otras catas (2)


Tinto FOC Merlot Reserva 1999, de la D.O Penedés

Fotografías de otras catas (1)


TINTO BERBERANA RESERVA CLÁSICO 1877, de la D.O Méntrida

lunes 10 de agosto de 2009

MARQUES DE MURRIETA YGAY RESERVA 1994


Comento a continuación la cata de este vino, al que me invitó el clásico; y que es a su vez un clásico en la clásica Rioja.



Un reserva de 15 años, a la altura de lo que se esperaba de él, y prácticamente en un excelente estado de conservación para su toma, a falta de algún pequeño matiz de expresividad que quizá, un mayor tiempo de oxigenación, habría revelado.

Hablar de las Bodegas Marques de Murrieta (desde 1852 a la vanguardia del vino), así como de la maravillosa Finca Ygay situada en Rioja Alta (es una de las extensiones vinícolas que más me han impresionado en la zona de Rioja) sería dedicar párrafos y párrafos y no acabar. Lo dicho: un clásico entre los clásicos.

Se trata de un excelente caldo de 14%; elaborado básicamente con tempranillo, aunque con unos pequeños componentes de garnacha tinta y mazuelo.


Y al pasar a comentar su cata, hay que tener en cuenta que hablamos de un reserva de 1994; con todo lo que ello puede influir.

Si ir más lejos, en el color. Cereza, con borde atejado; capa media; y un espejo limpio a pesar del tiempo.

Llamativo: la lágrima, fina; no tinta la copa.

En nariz su intensidad es media; y evoca al cuero; y a la pimienta; sobre un claro respaldo de madera.

El paso por la boca es bueno; y denota su solera; sin dejar por ello de tener un post-gusto largo y frutal a su vez; donde la madera nos sigue acompañando hasta su desvanecimiento.

Otro clásico al que nos invita el clásico.

Después de esto... ¿Qué se podía tomar?

Pues cambio de tercio; pero sin desmerecer: nos pasamos a un Dehesa de la Jara de Alejandro Fernández de 2004. Así, pudimos olvidarnos del Murrieta, y que la melancolía no nos invadiera demasiado.


Hasta pronto, vinísimos.

lunes 3 de agosto de 2009

HOYA DE CADENAS RESERVA 2004


Sigo explotando a mi fotógrafa oficial; y de nuevo, con ella compartí este caldo; que tantas veces hemos tomado en sus diversas añadas, pero que nunca me había animado a comentar.


Se trata del Hoya de Cadenas Reserva Tempranillo 2004. Como sabéis, pertenece a las bodegas de Vicente Gandía; cuya base está en Chiva; pero en este caso a la finca Hoya de Cadenas; incardinada en la D.O Utiel-Requena; y que justamente hace unos meses, pudimos visitar con Loles y Javi.


La finca Hoya de Cadenas es un paraíso ecológico, con un clima y un suelo perfectos para la elaboración de buenos vinos. Además, vinos que ya poseen una cierta historia y reconocimiento dentro del ámbito de los emergentes vinos valencianos.

Se trata de un monovarietal de tempranillo, criado posteriormente durante 12 meses en barrica, y elaborado en la propia finca antes mencionada. Y antes de nada destacaría la excepcional relación calidad-precio de este caldo. Es más, pienso que es un vino que debería hacerse valer más. Pero esa no es cuestión mía.

¿Qué destacaría yo de él?

Pues en primer lugar un color guinda picota muy intenso. Es clarísimamente perceptible.

Por lo que al aroma se refiere, es de intensidad correcta, con sensaciones de madera tostada en primer plano, que ocultan casi completamente las notas frutales. Pero ello es sólo un espejismo.

Porque en boca es de cuerpo medio, con acidez correcta, fresco, sencillo, con fruta la suficiente ; y un final discreto y elegante.

Su graduación es de 12,5%.

No se puede pedir más por cuatro euros. Lo aconsejo.

Y como todo en la vida, y más en el mundo del vino; para gustos colores. Habrá quién se tomará agusto esté vino con una carne o un plato de pasta combinada. Nosotros, sin embargo, lo disfrutamos a tope con el arroz al horno que yo mismo elaboré, y cuya fotografía quiero compartir con vosotros.

Por cierto: que la fotografía del vino en el jardín, es de las que molan. ¡Enhorabuena, Inma! Voy a tener que subirte el sueldo.


Hasta pronto, vinísimos.









GRAN FEUDO RESERVA 2003


Me invitó Inma a este vino que compartimos los dos; y que paso a comentar. Además, me sugirió ella misma que las fotos de los vinos sean reales; es decir, hechas a la botella catada el día de la cata, y no buscadas como imágenes de sus etiquetas. Y como me pareció bien, la he incorporado al proyecto como "fotógrafa" oficial de las catas. Así que, ¡bienvenida!



El Gran Feudo Reserva de 2003 es un vino de las históricas bodegas Julián Chivite, de la D.O Navarra. Las bodegas están situadas en Cintruénigo; y pertenecen a una familia que produce vino desde el año 1647, transmitiendo siempre esta tradición de padres a hijos. Es por tanto una bodega española histórica (hablamos de más de 350 años de andadura) y como tal, y antes de su cata, ya merece todo nuestro respeto y admiración.



El vino en cuestión ha sido elaborado a partir de un coupage de uvas Tempranillo, Cabernet Sauvignon y Merlot; que proceden de los viñedos que la familia Chivite posee en Marcilla y Aberín.



Es pues un vino basado en la tradicional tempranillo navarra, pero complementado con la Cabernet y la Merlot; que han dado a este caldo una mayor estructura y, desde mi punto de vista, una clarísima mejora en el envejecimiento.



El vino ha sido envejecido en barricas de roble francés y americano; parcialmente nuevas, durante 18 meses; y creo que ello le ha aportado una armoniosa maduración; que no ha desvirtuado, como el propio bodeguero nos indica, sus virtudes originales.



La graduación es de 13%.



En cuanto a los aspectos subjetivos de la cata; por mi parte indicaría que posee un color rojo rubí de intensidad alta, con tonos teja que denotan su maduración.


En nariz posee un intenso y persistente bouquet, especiado, con un toque del roble en el que ha madurado el vino.


En boca posee mucho cuerpo y buen balance. Paladar complejo, con excelentes notas de roble.


Tiene un agradable e intenso final que hace justicia a su edad y origen.



Creo que es una opción a tener en cuenta a la hora de tomar un vino no excesivamente caro; muy aceptable; y alto representante de los caldos navarros. Especialmente si lo acompañas, como nosotros, con carnes, que fijan un maridaje perfecto.


A seguir, vinísimos.

martes 28 de julio de 2009

EL TRIPLETE... DE VINOS CATALANES



A veces el mundo del vino nos conduce a curiosas casualidades.





El viernes disfrutamos de una de esas largas catas con el amigo Dani; donde el invitado suele llevar una botella, y el anfitrión pone... todas las demás. Esta vez el invitado era yo, así que lleve para compartir un vino del Montsant que me apetecía probar.





Era el día de estreno en sociedad de una cava heredada donde rebuscar entre antiguas joyas. Y quiso la casualidad que los vinos elegidos como adecuados para su consumo pronto fuesen un Priorato y un Penedés.





Así que, surgió la metáfora. Era un triplete de vinos catalanes. ¡Vaya! Si el fastidio no es que sean catalanes. El fastidio era el "remember" futbolero al que nos condujo la situación. ¡Así que no voy a seguir por aquí, no sea que se me enfaden los aficionados culés, que también tienen cabida en este blog (somos así de generosos; je, je; bueno, es broma...)





¡Ah, por cierto! Que la cata acabó con un Vega Tolosa; para mi alborozo; ya que no traía ya connotación blaugrana alguna. Hasta que alguien me recordó que ese vino no anda lejos de Fuentealbilla... ¡Ah! ¡Socorro!





Y bromas futbolísticas aparte; pasamos a hablar brevemente de cada una de esas tres piezas únicas.





Comenzamos por un Río Rojo del Priorato de 1999. Se trata de un vino embotellado para Duque de Montebello; el cual yo desconocía hasta este momento; por lo que, como además, la etiqueta no nos daba ninguna información, más allá de sus 13,5%; no voy a dar más detalles del mismo que no sean los puramente subjetivos derivados de su cata. Aunque no teníamos más datos me sabe a una clara garnacha; en un vino joven y maduro; sin crianza en roble. El hecho de que estuviera algo pasado el momento de toma, así lo indica; y el aguante de la garnacha al tiempo, me ratificaría esta idea. No creo que fuera coupage con tempranillo; y a lo sumo pudiera tener algún toque de Cariñena; que haría que no nos fuésemos a 15%; aunque desvirtuado por el tiempo.



El color es escaso; el vino tiene cuerpo; y le falta algo de ácido. Como aroma, rescataría, tras su aireación larga en copa, unos ligeros toques de confituras y especias. Carnoso en boca.



Para seguir tenemos un Heredad Dairo de Montsant Crianza de 2004. Se trata de un vino de Cellers Unió; proveniente de uva de la cuenca del Siurana. En este caso es un coupage de Mazuela, Garnacha y Syrah; envejecido en roble francés y americano; siendo más claro, para mi gusto, el sabor a este último. La crianza en botella posterior ha dado a este vino un equilibrio bastante aceptable. La graduación ha quedado en 13,5%.



Si nos fijamos en el color; lo recuerdo rubí intenso,con tonos cereza. Aunque me llama la atención el borde cobrizo.



En cuanto al aroma; clarísimos frutos rojos maduros confitados. Evocación a cacao, pimienta y vainilla.



Y en boca innegociablemente carnoso, potente y frutal, con una más que aceptable integración de los taninos. Ello le confiere un largo post gusto; aunque menor del deseado.





Por último catamos un Privat de Penedés de 1999. Se trata de un monovarietal Cabernet Sauvignon; de Carmenet; sometido a una crianza en roble americano y francés (aunque en este caso yo, personalmente, no aprecié la influencia de este último) La graduación es de 12,5%. Lo que más me llamó la atención de este caldo es su color picota cubierto; que no esperaba en este Cabernet. Los aromas son de claros frutos negros, tostados. En cuanto al paso en boca es, quizá, ligeramente astringente. En su evolución va mostrando cada vez una mayor gama de aromas secundarios a cepa. Un vino correcto, y en un buen momento aún de disfrute, aunque quizá hubiera sido mejor tomarlo hasta el año 2005 ó 2006.





Y estos han sido los breves comentarios a estos tres vinos; que no hacemos más extensos por no cansar al personal con esta "triple cata"



Eso sí: dejamos para otra ocasión el comentario a la cata del Vega Tolosa, con esa nueva añada; que no es un vino catalán; pero... ¡sí es un campeón!





A seguir, ¡vinísimos!




viernes 24 de julio de 2009

NO PODEMOS PARAR...

Pues ya ven; mis queridos y fieles Vinísimos.



Unos cuantos meses sin entradas (que no sin vinos; lo cual sería del todo insufrible) por diversas circunstancias donde la vida nos lleva.



Pero estamos de nuevo aquí, dispuestos a seguir aprendiendo y compartiendo experiencias y caldos.



Estos meses han dado para muchas catas, muchos vinos; muchos momentos compartidos. Sería imposible comentarlos todos; ni siquiera los más relevantes.



Atrás han quedado momentos irrepetibles en torno a caldos nuevos, y de siempre. Originales, y de garantía. Cada uno de ellos con su personalidad, su momento y su historia.

Me vienen algunos a la cabeza: el señorial Alius crianza 2004 merlot-cabernet; el imponente Casa Don Angel Malbec; el increíble 1707; la siempre bienvenida reserva privada de Hoya de Cadenas de 2000; el dulce moscatel Fusta Nova; el estridente Fussion de Bobal; los incombustibles Vega Tolosa; el nunca superado Viña Ardanza de 1989 y su nieto de 2000 mano a mano; el nuevo Mitarte; y tantos otros; donde se intercaló algún que otro Pesquera, para no perder el gusto.

Decenas y decenas de catas. Recuerdo ahora comentarios en las mismas del clásico Javi; del vanguardista Marcos o del todoterreno Dani. Hasta de la recién incorporada Bea al placer de una copa en paz. Recuerdo las exigencias cada vez más altas de Inma (quién te ha visto y quién te ve) Recuerdo también esos debates en el despacho con Patxi (aún está pendiente esa cata...)

Recuerdo...

Pero ya está bien de recordar.

Porque hemos de retomar esta historia, amén de su recuperación. Y es el momento.

¿Os reengancháis?


Bienvenidos de nuevo, vinísimos.

jueves 5 de febrero de 2009

DEHESA LA GRANJA 2004


Hola amigos:


Uno de los vinos que catamos este pasado fin de semana fue DEHESA LA GRANJA 2004. Ya conocéis mi debilidad por Alejandro Fernández. Aparte de ser, bajo mi punto de vista, el verdadero impulsor de una D.O tan importante como la Ribera del Duero, ha creado uno de los mejores vinos del mundo, sin discusión: el Pesquera. Especialmente en su versión Gran Reserva, y más especialmente en algunas añadas concretas (me remito a la cata que en este mismo blog hicimos al respecto)


Pero su grandeza no acabó en la Ribera del Duero. Además de hacer un gran vino en La Mancha, como es El Vínculo; nos ha sorprendido desde ya hace varios años con una apuesta muy personal, fuera de estas denominaciones de origen: DEHESA LA GRANJA.
Este caldo, que viene amparado bajo la denominación geográfica de Zamora; es un tinto con crianza, con 14 grados, que se elabora con uva tempranillo, y se cría dos años en barricas de roble americano.
Y para mí; no decepciona.
Lo decantamos una hora antes de disfrutarlo.
Y paso a comentar mis impresiones personales en la cata: en cuanto al color, picota intenso, capa media alta y menisco de tonos púrpura.
En nariz despliega tempranillo a raudales, destacando la fruta roja en su momento óptimo de maduración, y, sobre todo, unas clarísimas notas lácteas de yogur de fresas. No se ocultan tampoco los tostados en forma de caramelo y algunos atisbos vainílicos.
En cuanto a la boca es franco; mostrando amplitud y estructura.
Es una buena elección este caldo de la tercera finca del maestro Alejandro Fernández, mostrándose excelente copa a copa.
Sin duda, el hecho de haber sido criado en las extensas cuevas de su bodega, excavadas en piedra durante el siglo XVIII, justo bajo las modernas naves de elaboración, es parte del secreto que confiere a este vino una nobleza e intensidad como la de pocos; sobre todo atendiendo a su relación calidad-precio, mucho más ponderada que la de sus hermanos mayores, los Pesquera.
Lo aconsejo con quesos semicurados, carnes rojas, o..., como diría aquel; casi con todo. Porque... ¿qué comida no mejora con un vino como éste?
Un fuerte abrazo, amigos, y hasta pronto.


sábado 24 de enero de 2009

COMO ABRIR UNA BOTELLA DE VINO


Comenzamos con este artículo, queridos Vinísimos, una serie de entradas referidas a consejos sobre la preparación, cata, degustación y acompañamiento de los vinos. Esperamos que os sean de la máxima utilidad.




Hoy vamos a hablar de consejos para abrir una botella de vino, paso que suele ser el primero en el disfrute de un buen caldo en nuestra mesa.




A la hora de abrir una botella de vino, lo primero que debemos tener en cuenta, es tratar de moverla lo menos posible, para que en el caso de que haya sedimentos (posos) estos no se revuelvan y enturbien el vino.




Así, hemos de poner la botella en posición vertical, y sujetarla para que no se mueva. A continuación deberemos de quitar la cápsula de plástico o metálica de alrededor del cuello, lo cual puede hacerse de dos formas:




1. Con un cuchillo bien afilado.


2. O con un corta cápsulas. Os aseguro que es un útil muy práctico.




Una vez que hemos retirado esta protección, ya tenemos el corcho al descubierto. Si alrededor de la boca hay algo de suciedad o algún pequeño "cerco", lo limpiaremos con un trapo limpio.




A continuación viene el uso del sacacorchos. Sin apenas mover la botella procederemos a extraer el corcho de la misma, teniendo cuidado de que no se rompa, situación que es bastante común en vinos de añadas antiguas. Lo extraeremos lentamente, girando el mismo, si fuera necesario. Podemos oler el corcho, para comprobar que no contiene aromas extraños, y así cerciorarnos de que el vino está en perfecto estado.




Con un paño limpiaremos la boca de la botella, para quitar posibles restos de corcho o de cualquier otro tipo de pequeña suciedad que haya en la boca y en la parte interior del cuello.




Después de esto a mi me gusta verter una pequeña cantidad de vino en una copa auxiliar (que no se utilizará después para beber), para "expulsar" posibles briznas de corte que hayan podido caer al descorchar la botella.




Si estás entre amigos, sirve un poco en la copa de aquella persona que consideres más entendida, para que nos de su aprobación. Si estás en un restaurante, se suele servir a la persona que pidió el vino, para el mismo fin. Si todo es correcto, puedes servir al resto de los comensales, recordando no llenar las copas (y jamás más de un tercio de su capacidad ).




Tampoco debemos olvidar que el vino ha de tener la temperatura adecuada para tomarlo, pues las temperaturas muy frías tienden a ocultar los defectos (demasiada azúcar, demasiada acidez, demasiado taninos, etc...) y si está demasiado caliente pierde todas sus propiedades, e incluso, puede ponerse ácido. Pero sobre este tema hablaremos otro día más extensamente.




Espero que estas primeras indicaciones sobre la apertura de la botella os hayan gustado. Seguiremos, amigos...




Nota del autor: Si comienzas abriendo una botella como la del dibujo, es tu día de suerte. ¡Cuídala!

martes 26 de agosto de 2008

PREPAREN LOS SACACORCHOS...


Queridos amigos y amigas:



El verano va llegando a su fin; y, de la misma manera, el silencio estival de este blog llega a su final.



Han sido semanas de trabajo. Agradable, sí; pero trabajo...



Trabajo para, en torno a la comida mediterránea y a los excelentes caldos con la que la hemos acompañado, ir recogiendo munición para compartir con vosotros.



Muy pronto vamos a compartir nuevos vinos; nuevos maridajes; nuevas propuestas.



El verano va llegando a su fin. E irán llegando a este blog todas esas inspiraciones que en las sobremesas compartidas nos han surgido. Porque el objetivo era ese... Disfrutarlas, para que después vosotros las disfrutárais.



Comenzamos de nuevo con las pilas más cargadas que nunca, y la bodega de propuestas a rebosar. Así que..., ¡preparen los sacacorchos!


Vicemon

jueves 26 de junio de 2008

ALIUS CRIANZA 2004 MERLOT - CABERNET


Acabo de tomar un Alius Crianza de 2004, de la D.O Somontano, compuesto de Merlot y Cabernet Sauvignon.



Somontano es una denominación por descubrir. Y ya muchos estamos en ello. Yo, personalmente, le auguro un gran futuro; además del presente prometedor que ya tiene.



A finales del siglo XIX, viticultores de Burdeos llegaron a estas tierras del sur de los Pirineos, escapando de la Filoxera. Desde ese momento introdujeron en la zona las variedades Merlot y Cabernet Sauvignon.



Desde 1984, año en que se consolidó la D.O Somontano, sus vinos han dado gama a esta pequeña comarca alto aragonesa.



En concreto, este Alius, pertenece a las Bodegas Sierra de Guara, de la localidad de Lascellas. .



Los viñedos se hallan en la Sierra de Guara, cordillera prepirenaica; que sirve de resguardo a los mismos. Las cepas crecen alimentadas por el viento, el sol, y el agua del Río Alcanadre.



Se trata, pues, de un microclima de inmejorables condiciones para el cultivo de la vid; con marcadas influencias mediterráneas en verano, y atlánticas durante la primavera y el otoño. Grandiosa combinación.





La graduación alcohólica de este caldo es del 13,5%.



Este Alius, es la cara más internacional de Somontano. Un excepcional crianza que muestra todo el esplendor de la cosecha 2004, pleno de fruta y con una madurez que aporta su justo toque de elegancia.



Bodega Sierra de Guara, el exigente proyecto de los hermanos Mort, es una de las principales protagonistas de la segunda oleada de bodegas que han ensanchado el horizonte vinícola de la prestigiosa región.



Apostando por el tándem magistral de última tecnología y viñedo de alta calidad, en tan sólo diez años, ha pasado de promesa a realidad. Todos sus vinos están elaborados a partir de uvas de su magnífico viñedo propio, sometido a un exigente control.



Y digo "cara internacional" porque Alius triunfa sin duda en el extranjero. Y es uno de los mejores exponentes de esta bodega.



En cuanto a lo que a mí me ha sugerido su cata, Alius 2004 crianza es un vino tinto de color rojo cereza, con reflejos violáceos que denotan su juventud y gran potencial.



En nariz es intenso, con un ensamblaje perfecto entre los frutos y los pocos meses de crianza en madera, destacando por poseer aromas de frutos rojos y negros del bosque, sensaciones balsámicas, especias y sutiles tostados.



En boca tiene una entrada fresca, buena relación fruta-madera y es sabroso con un tanino muy limpio y redondeado.



Su precio oscila entre los 7 y 8 euros; por lo que la relación calidad-precio es perfecta.



Maridajes, como yo digo, de amplio espectro: pescados cocinados, aves a la plancha o brasa (magret de pato), rissoto de vino tinto y cualquier carne a la plancha. Arroces no demasiado grasos y de pescado.



Nosotros en concreto lo hemos tomado con un arroz negro, y creo que ha sido una buena elección.



Servir a una temperatura entre 16 a 18 grados.



¡Y hasta la próxima cata, amigos!







Vicemon

miércoles 14 de mayo de 2008

VEGA TOLOSA 2006 CABERNET SAUVIGNON




Vamos hoy a comentar la cata de un vino con especial carácter. Un vino que me dio a probar el bueno de Dani. Es uno de esos tipos que, como yo, disfruta en torno a la buena mesa y a la copa alta; como pocos. Siempre es por tanto un placer compartir mantel con él.






Se trata del Vega Tolosa 2006 Cabernet Sauvignon. Es un vino fermentado en barrica, que elabora, con mucho acierto, la prestigiosa Bodega Vega Tolosa, ubicada en la localidad de Casas Ibánez. Su Denominación de Origen es Manchuela, y ha destacado como uno de los vinos con más proyección de esta denominación, como ya atestiguan los numerosos galardones que ha obtenido, tanto en España como en el extranjero. La relación calidad-precio es, además, inmejorable.




Atendiendo a las notas que nos facilita la propia Bodega, se trata de un vino elaborado con la selección de las mejores uvas de la finca Los Halcones. Fermentado y criado durante tres meses en barrica, posee un marcado carácter varietal del terruño. Su aroma es intenso, a frutos negros con fondo balsámico, y toques de vainilla. Es sabroso, con taninos dulces y cálidos.




Su graduación alcohólica es de 14%.






En cuanto a los comentarios que yo añadiría tras su cata, pienso que posee un precioso color guinda oscuro con tinte azules.




Por lo que respecta al aroma, evoca grosellas y frambuesa; sobre fondo balsámico, con una presencia notable y además positiva de los hollejos.




En boca se muestra claramente aterciopelado. Sabor intenso a fresas. Es facil de beber, con un postgusto dulce y duradero. Quizá algunos toques de regaliz.




Por ponerle una pega, muy subjetiva, por supuesto, exceso de evocación a café. Pero para nada desmerece la calidad y complejidad de este vino.






Es pues un buen vino; que nosotros hicimos acompañar con pato, muy jugoso; siendo un maridaje perfecto.
No quiero dejar de dar las gracias a Juan Garijo, nuestro verdadero contacto con la Bodega; que nos ha posibilitado así realizar esta cata.




Les invito a probarlo.




Y hasta la próxima cata, amigos.

miércoles 23 de abril de 2008

REFRANES DEL VINO (II)


Estimados vinísimos:


Vamos con la segunda tanda de refranes del vino, que seguimos recopilando. Ahí va:




6) Beber vino con medida, alarga la vida




7) El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o porrón: Ahí va este refrán, que nos habla claro de la necesidad de que el vino se sirva en copas. De hecho, es evidente, o a mí al menos así me lo parece, que las copas son la asignatura pendiente en el servicio de los vinos, a pesar de ser un elemento fundamental para su disfrute completo. ¿No os habéis dado cuenta de que en la mayoría de casas es el agua la que se sirve en la copa grande; siendo, en la mayoría de los casos, un error? Y lo peor: los restaurantes: ¿En cuantos te sacan una mini copa estropeada para el vino? ¿ Y vasos cilíndricos? En un próximo artículo hablaremos de las características que hemos de exigir a las copas como buenos amantes del vino. En francés se dice: "C'est une mauvaise vaisselle, que celle qui corrompt le vin" Así que, ya saben...




8) El buen vino, en copa de cristalina, servida por mano femenina. Se trataría de una versión del anterior.




9) El vino para los reyes, y el agua para los bueyes. ¿O no?




10) Más vale morir en vino que vivir en agua, le dijo el mosquito a la rana. Se trata de un simpatiquísimo dicho; que abunda en las bondades de nuestro caldo.




Y hasta aquí por hoy, amigos. Espero que les haya gustado esta nueva tanda de refranes, y que sigan aprendiéndolos. Ahora... ¡hasta la próxima!



Vicemon



domingo 6 de abril de 2008

Tinto PESQUERA Gran Reserva 1999


VA POR TI, CUÑADO


Vamos con la cata del que es, posiblemente, uno de los cinco mejores vinos que he probado en mi vida. Sin discusión.


Ya hace años que conocí a Alejandro Fernández y sus tintos PESQUERA. Los conocí gracias a mi suegro, que siempre ha abierto una de estas botellas (o más de una) en las buenas ocasiones. Y desde entonces los hemos catado todos: crianzas, reservas, grandes reservas; cosechas de 1996, 1999, 2001; etc...


Son vinos casi inmejorables. Pero entre ellos (y ya es difícil) para mí siempre ha destacado el Gran Reserva. Hay vinos cuyos grandes reservas empeoran los reservas e incluso los crianzas. Pero no es el caso.


Aún recuerdo la primera vez que bebí el Pesquera Gran Reserva de 1999; en la hermosa cocina de mis suegros; cuando aún no lo eran; y comiendo unas carnes. Quedé sencillamente sobrecogido.


Y me quedó claro que Alejandro Fernández consiguió, con ese vino, cuadrar el círculo. Mejorar más si cabe el PESQUERA. Competir, sin nada que envidiar, con los todopoderosos Vega Sicilia.


Se trata, como saben, de un vino de las Bodegas Alejandro Fernández Tinto Pesquera S.L, ubicadas en la localidad de Pesquera de Duero, en la D.O Ribera del Duero. Os confieso que cuando llegué a esa bodega por primera vez quedé sobrecogido al estar bajo el monumento que decora en vidrio cada una de sus botellas. Pero no quiero deciros más sobre ello; porque estáis obligados a recorrer la Ribera del Duero; y como no, esta bodega. Aún guardo en mi retina las imágenes de esos días por Pesquera, Matarromera, Vega Sicilia, Abadía Retuerta... Es sencillamente, impresionante.


En cuanto a la graduación del vino es de 13,5º, y esta hecho con una 100% tempranillo.


En cuanto a la elaboración; por lo que sabemos (porque es evidente que el maestro Fernández guardará algunos de sus mejores secretos), la uva pasa por la prensa, y después, sin clarificar, los vinos van directamente a una combinación de barricas de robles americanos, españoles y franceses con diferentes tostados. El tiempo viene a ser de 36 meses aproximádamente.


Y en cuanto a la cata, qué decir... Cualquier cosa quedará corta. Las notas que he ido tomando yo en diferentes ocasiones pasan por ser un vino que a la vista muestra un color rojo intenso , con ribetes dorados.


Los 13,5º pasan desapercibidos en beneficio de un equlibrio y redondez casi perfectos.


En boca se nos muestra intenso, de paso facil y con permanente invitación a otra copa más.


El aroma: frutas de bosque maduras con evocación deliciosa a vainilla.


Y lo que más me llama la atención de este vino: una fuerte madera, pero que en absoluto neutraliza el fondo del vino. Una combinación de madera y flor casi perfecta.


Los tonos de la nariz son casi iguales; pero añadiría un final de regaliz.


El retronasal es bosque puro.


En general perfecto.


Vale la pena dejarlo descansar, aunque ahora ya está en un momento brillante. Pero doy fe de que aún le queda.


Su precio en el mercado está alrededor de 60 euros. Pero bien invertidos, sin duda.



Y en cuanto a mi cuñado, va por ti; ya sabes porqué: porque en cuanto se pueda, y eso va a ser pronto; tengo una botellita esperándote...


¿Te apetece, crack?


Hasta la próxima cata, amigos.

domingo 30 de marzo de 2008

Tinto VIÑA ZACO Crianza 2004


Vamos allá con la segunda cata de este blog; la cual espero que os guste.




Hoy hemos podido disfrutar una de esas comidas al aire libre en amistad; en las que es un verdadero gozo saborear esos buenos vinos que nos acercan más al amigo.




Saboreando un plato tan mediterráneo como un Arroz al Horno, y al fresco aire del final de marzo valenciano, hemos catado, entre otros, un VIÑA ZACO CRIANZA 2004, del que vamos a pasar a hablar.




La hospitalidad vinícola de mi amigo, el anfitrión de esta comida; está fuera de toda duda. De eso no hace falta ni hablar. Es de esos amigos que siempre comparten contigo sus mejores vinos; lo cual es de agradecer, siempre.




Y en cuanto al vino, un clásico de las grandes Bodegas Bilbaínas, donde en tantas ocasiones hemos podido disfrutar; pasemos a los aspectos objetivos:




Se trata de un monovarietal elaborado con 100% de Tempranillo.





En cuanto a su vinificación: un año en barricas bordelesas de roble americano combinando maderas de distintas edades.


La clarificación: Clara de huevo.



La crianza: Seis meses en botella bordelesa.



Investigando sobre sus características analíticas hallamos:



Grado alcohólico: 12,5º
Acidez total: 5,5 gr/l
Azúcar residual: 1,0 gr/l






Vistos estos aspectos objetivos, vamos a desarrollar los aspectos subjetivos referidos a su cata:






Lo primero que quiero destacar de este vino es su aroma limpio y penetrante, que no puede ser más que un evidente fruto de la cuidada crianza que le caracteriza.






Vayamos ahora con su vista, olfato y gusto:




La vista nos muestra una notable intensidad de color. Es un rojo granate, con destellos de teja.




En cuanto al olfato, sus aromas, de notable intensidad y persistencia, nos evocan a la vainilla, canela; e incluso al clavo. Su fondo, no obstante, es de frambuesa, como buena tempranillo madura.




Por lo que al gusto se refiere, tiene un matiz de frescura que es de destacar. Gusto redondo y boca aterciopelada. De notable persistencia y largo retrogusto.






Por lo que al maridaje se refiere, como saben, para gustos, colores. Ha sido un perfecto acompañante de ese Arroz al horno, donde la combinación del arroz con las costillas de cerdo, morcilla, patata, garbanzos, y longanizas; parece pedir este vino.




Pero les aseguro que el cuerpo y aromas de este vino serán también ideales para carnes rojas y asados, jamón Serrano, charcuteria, quesos curados, e incluso setas.




Es una buena elección.




Hasta la próxima cata, amigos.

jueves 27 de marzo de 2008

REFRANES DEL VINO (I)


Estimados "vinísimos":




Como podéis ver, debajo de cada entrada en el blog hay una etiqueta; que señala el tema del que versa dicho post.




A veces será REFLEXIONES, a veces CATAS, a veces CONSEJOS, etc... De esta forma, pinchando en dicha etiqueta, se os presentarán en la página las entradas que han versado sobre ese tema. También podéis, directamente, acceder al listado de secciones o etiquetas en la columna principal que hay a vuestra derecha de las entradas.




Iremos introduciendo pues, estas etiquetas en cada entrada, de forma que serán las secciones en que se divide el blog.




Con este post que estás leyendo, iniciamos la sección REFRANES, donde iremos desarrollando (no podía ser de otra forma, conociendo el blog hermano de éste, el Refranero Liberal) esos bellos e históricos dichos que en nuestra lengua han versado sobre el vino. Y lo haremos poco a poco, para que los vayáis digiriendo. Y asimilando, para darles uso en la ocasión adecuada. Así pues, y con la etiqueta REFRANES DEL VINO, empezamos:




1) A nadie le hace daño el vino, si se toma con tino




2) Al buen vino, buen tocino




3) Al catarro, con el jarro: Son innumerables los refranes, y los iremos viendo, que aluden a las propiedades curativas del vino. Es, por empezar muy significativo éste; que además nos evoca aquel pasaje simpatiquísimo del Lazarillo: «Lavóme con vino las roturas que con los pedazos del jarro me había hecho, y, sonriéndose decía: ¿Qué te parece, Lazaro? Lo que te enfermó te sana y da salud. Y otros donaires que a mi gusto no lo eran.»




4) Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa zurras: La «zurra» es una bebida refrescante hecha de vino, limón, y azúcar; que se acompaña de frutas como el melocotón o la manzana. Este tipo de bebidas, (zurracapote en otros lugares), muy habituales en fiestas populares, no necesitan de un vino muy bueno (entre otras cosas porque sería un pecado mezclar un buen caldo con cualquier cosa) De ahí el refrán.




5) Agua por San Juan quita vino y no da pan: Uno de los refranes más clásicos sobre la climatología y el vino. Y los hay a decenas. Cuando llueve por San Juan, el 24 de junio, es malo para las viñas y para los cereales. De ahí que podamos entenderlo casi literalmente. En algunos lugares incluyen también la cosecha de aceitunas: El agua de San Juan quita aceite, vino y pan. Existe su correspondiente en francés: E au de Saint-Jean ôte le vin, et ne donne pas de pain. Algunos refranes relacionados: Julio calorero, llena bodega y granero.





Y hasta aquí, amigos, la primera entrega de los REFRANES DEL VINO. Algunos de ellos no requieren explicación. Otros; los desarrollamos como buenamente sabemos; para mayor abundamiento.





Vayan aprendiéndolos; y... ¡Hasta la próxima!








martes 25 de marzo de 2008

Tinto MITARTE 2006


Empezamos esta sección de catas; en la que hablaremos sobre algunos de los vinos que vamos a ir catando.



Y no puedo más que empezarla por este vino, por el tremendo valor sentimental que encierra para mí.



Se trata de un vino tinto de la D.O.C RIOJA, más en concreto de la zona de la Rioja Alavesa, que tantos buenos caldos nos regala.



La añada de esta cata es 2006, aunque podríamos hablar de este vino de cada año desde 2000; desde aquellas míticas botellas de etiqueta azul, hasta la actualidad.



Para mí evoca mucho: esos innumerables viajes a Labastida, esos vinos y pinchos por la Rioja Alavesa; esas comidas sin par en la cocina del "pater"; en torno a unas patatas a la riojana, o una garbanzada... Esas charlas sin fin; y esos paseos al fresco de la tarde riojana, entre viñedos.



Y la amistad. Y la fraternidad. Y tantas cosas...



Es el vino de un época. Es el vino de los últimos 8 años de mi vida.



Dejando a un lado lo sentimental, y pasando, si quieren, a lo más "técnico"; se trata de un vino hecho con un 70% de tempranillo; al que se le introduce un 30% de garnacha y de viura.



La vendimia se realizó en la segunda quincena de octubre; y su elaboración fue por fermentación mediante maceración carbónica en lagos abiertos de hormigón durante 14 días.



Y tras estos datos objetivos, facilitados por Bodegas Mitarte, pasamos a la parte más subjetiva, como haremos en cada cata; la parte personal:



El color se nos muestra cereza con destellos azules que denotan su juventud.



En cuanto al aroma de inicio puede ser de flores; pasando pronto a uno más frutal, que evoca fruta madura. Es, en todo caso, un aroma intenso.



Su sabor es carnoso y de terciopelo, con toques dulces que dan redondez al paladar.



El retronasal es claramente de arándanos.



Por lo demás; decirles que Bodegas Mitarte es una bodega familiar, que aunando tradición y modernidad, elabora unos correctísimos vinos, de los que iremos hablando (pendiente queda el crianza, exquisito) Se halla en la hermosa localidad alavesa de Labastida; y sus propietarios, buena gente, que me honro en conocer, transmiten ese amor a la botella.



Les invito a probarlo.



No les decepcionará.



Y en cuanto al maridaje: será deformación; o costumbre; pero con unas patatas con chorizo, es insuperable.






Hasta la próxima cata, amigos.












lunes 24 de marzo de 2008

LA VIDA ES DEMASIADO CORTA PARA BEBER MAL VINO





Hoy comenzamos, en pruebas, la aventura de este blog. La aventura de Vinísimo. El lugar de encuentro para quienes entendemos que el vino es esencial en la vida. Para quienes no entendemos la vida sin el vino. En los próximos días trabajaremos en su diseño y configuración; para su próximo estreno en sociedad.


Con la certeza de que la vida es demasiado corta para beber mal vino; comenzamos...