Me alegré de probar este vino que trajo Valero, porque ya hacía algún tiempo que no cataba nada de Manuel Manzaneque, y desde las primeras catas de caldos de Finca Élez, siempre sentí debilidad por este original proyecto.
Y me alegro de subirlo justamente hoy, ya que, ahora que estoy intentando ampliar el círculo de enamorados del vino aún más si cabe; este caldo me viene que ni pintado, pues siendo un vino con personalidad y cuerpo, es a la vez un perfecto compañero para iniciarse en este bello camino.
Así que se lo dedico a Jairo (ya te tengo medio metido; sólo nos faltan catas…); y a Alicia (las casualidades no existen; y si caíste por aquí es por algo, así que antes o después sucumbirás también a los encantos del buen vino…).
¡Va por vosotros!
Manuel Manzaneque da nombre a sus vinos y bodega; la cual es la primera bodega que tiene una denominación de origen propia. Esto significa que su principal finca constituye, por sus características especiales, un Denominación de Origen exclusiva; lo cual son palabras mayores. Se trata de la D.O Finca Élez.
La Finca Élez se encuentra en El Bonillo (Albacete); y ha superado con éxito los estrictos criterios de la legislación para convertirse en la primera denominación exclusiva para un pago vitícola en España; ligada a unos viñedos que dan lugar a unos vinos de reconocida calidad y características cualitativas especiales.
Los vinos de pago son únicos y especiales, nacidos en bodegas y viñedos creados a modo de ´château`. Manuel Manzaneque ha sido el gran abanderado de los pagos en España.
Mucho podríamos hablar de este proyecto, pero no quiero extenderme más, por lo que pasaremos a comentar la cata de este vino en cuestión: el Tinto Finca Élez Crianza 2004.
Se trata de un caldo reconocido con prestigiosos galardones. Ha ganado por dos veces la medalla de plata en Vinalies (Paris); y posee una mención especial en la reconocida publicación Decanter.
Está elaborado con un coupage de Cabernet Sauvignon, Merlot y Tempranillo; y el ensamble de las variedades con la madera es del todo equilibrado. En cuanto a la graduación, es de 12,5%.
Atendiendo a los aspectos subjetivos de esta cata; podemos manifestar que:
1) A la vista es un rojo cereza; aunque evoluciona en el ribete hacia la teja.
2) En nariz aprecias de entrada la fruta madura; con aromas balsámicos que le otorgan cierto frescor. Es muy expresivo, y desarrolla por instantes aromas a cuero, azúcar tostado y quizá ciertas notas de romero. Complejo.
3) En boca es sabroso y maduro. De paso fácil, pero completo. Sorprendente recuerdo a regaliz. Equilibrado, y con taninos dulces. El paso en boca es goloso, y el postgusto largo y acaramelado.
Así pues, un vino de alta calidad, especialmente en relación a su precio. Paso fácil, pero muy bien estructurado, y con un componente de dulzor elegante que lo convierte en un buen caldo para iniciarse. Así que… ¡ya sabéis, recién llegados vinísimos! (y vinísimas)
Y me alegro de subirlo justamente hoy, ya que, ahora que estoy intentando ampliar el círculo de enamorados del vino aún más si cabe; este caldo me viene que ni pintado, pues siendo un vino con personalidad y cuerpo, es a la vez un perfecto compañero para iniciarse en este bello camino.
Así que se lo dedico a Jairo (ya te tengo medio metido; sólo nos faltan catas…); y a Alicia (las casualidades no existen; y si caíste por aquí es por algo, así que antes o después sucumbirás también a los encantos del buen vino…).
¡Va por vosotros!
Manuel Manzaneque da nombre a sus vinos y bodega; la cual es la primera bodega que tiene una denominación de origen propia. Esto significa que su principal finca constituye, por sus características especiales, un Denominación de Origen exclusiva; lo cual son palabras mayores. Se trata de la D.O Finca Élez.
La Finca Élez se encuentra en El Bonillo (Albacete); y ha superado con éxito los estrictos criterios de la legislación para convertirse en la primera denominación exclusiva para un pago vitícola en España; ligada a unos viñedos que dan lugar a unos vinos de reconocida calidad y características cualitativas especiales.
Los vinos de pago son únicos y especiales, nacidos en bodegas y viñedos creados a modo de ´château`. Manuel Manzaneque ha sido el gran abanderado de los pagos en España.
Mucho podríamos hablar de este proyecto, pero no quiero extenderme más, por lo que pasaremos a comentar la cata de este vino en cuestión: el Tinto Finca Élez Crianza 2004.
Se trata de un caldo reconocido con prestigiosos galardones. Ha ganado por dos veces la medalla de plata en Vinalies (Paris); y posee una mención especial en la reconocida publicación Decanter.
Está elaborado con un coupage de Cabernet Sauvignon, Merlot y Tempranillo; y el ensamble de las variedades con la madera es del todo equilibrado. En cuanto a la graduación, es de 12,5%.
Atendiendo a los aspectos subjetivos de esta cata; podemos manifestar que:
1) A la vista es un rojo cereza; aunque evoluciona en el ribete hacia la teja.
2) En nariz aprecias de entrada la fruta madura; con aromas balsámicos que le otorgan cierto frescor. Es muy expresivo, y desarrolla por instantes aromas a cuero, azúcar tostado y quizá ciertas notas de romero. Complejo.
3) En boca es sabroso y maduro. De paso fácil, pero completo. Sorprendente recuerdo a regaliz. Equilibrado, y con taninos dulces. El paso en boca es goloso, y el postgusto largo y acaramelado.
Así pues, un vino de alta calidad, especialmente en relación a su precio. Paso fácil, pero muy bien estructurado, y con un componente de dulzor elegante que lo convierte en un buen caldo para iniciarse. Así que… ¡ya sabéis, recién llegados vinísimos! (y vinísimas)
