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lunes, 18 de junio de 2012

Reportaje: VINOS DE CASA SICILIA

Los seis vinos de Casa Sicilia catados (fotografía VINISIMO)




Quiero agradecer en primer lugar la colaboración y amabilidad de Casa Sicilia, de la localidad alicantina de Novelda, y especialmente la de Mayte Pérez, por facilitarnos la cata de sus vinos de Heretat de Cesilia, y poder compartir con vosotros una interesante propuesta vinícola en este reportaje especial. 

Gracias a ello hemos podido descubrir y catar estos vinos de la D.O Alicante, producidos desde la antigua Heretat Casa Sicilia 1707, o Casa Sicilia 1707, un dominio vinícola heredero de una larga tradición agrícola; que se extiende por cuatro parajes de la localidad alicantina de Novelda: Alcaydías, Ledua, La Mola y Sicilia.

Los vinos catados son los siguientes:


AD Blanco 2010

Interesante vino blanco elaborado con Macabeo 33%, Sauvignon blanc 33% y Albariño 33%. Pasando a su cata, a la vista es de un amarillo claro, con bellos destellos esmeralda. En la nariz es frutal a la par que dulce, con evocaciones a caramelo. El final es cítrico y fresco. En boca tiene un paso ligero y equilibrado, bastante fresco y elegante.  Amable. Fácil de tomar. Con expresividad. 87 puntos vinisimo. Un vino grande




Cesilia SWEET AND DRY Blanco 2011

Este blanco es de parámetros completamente diferentes al anterior, al tratarse de un vino elaborado con 50% de Moscatel y 50% de Malvasía. Un vino con un original proceso de elaboración, que le lleva a permanecer durante 6 meses sobre sus lías enteras,  con dos “batonnage” semanales para conseguir más volumen y un efecto sedoso en boca, según informa la propia bodega. Pasando a las características subjetivas de la cata, a la vista no dista mucho del anterior, y su amarillo apagado con reflejos esmeralda lo hacen muy parecido. En nariz es otra cosa: es mucho más cítrico, aunque con evocación a miel que anuncia a lo que sabe. En boca es fresco y frutal, pero se desenvuelve con un toque de dulzor en el recorrido, que lo convierte en muy atractivo. 86 puntos vinisimo. Un vino grande



Cesilia ROSÉ 2010

Rosado elaborado con un 85% de Merlot y 15% de Monastrell. Su graduación es de 13%. Pasando a la cata, a la vista es de un rosa ligero con destellos anaranjados, y de un brillo considerable. En nariz es fresco y con una alta expresión cítrica. Evocación a sandía y frutas frescas. En boca es bastante redondo, y lo suficientemente untuoso. Su post-gusto es agradable, aunque se queda algo corto. Interesante. 88 puntos vinisimo. Un grande

Cesilia Rosé y Cesilia Swett and Dry (fotografía VINISIMO)


AD GAUDE HERETAT Vinalopó 2006

Vino tinto elaborado con 50% Cabernet Sauvignon, 20% Monastrell, 20% Syrah y 10% Petit-Verdot. Interesante coupage. Presenta 15º; y una crianza de 18 meses en barricas de roble americano, francés y del este de Europa. A la vista es de un claro color morado, con capa alta, y alto brillo. En nariz, es potente y muy especiado. Recuerdos a canela y a tabaco. Ligera vainilla que lo convierte en envolvente. En boca tiene un paso bastante ligero, y un buen equilibrio. Se disfrutan las especias y es bastante envolvente. Un recorrido justo. 90 puntos vinisimo. Un grande entre los grandes



CARDENAL ÁLVAREZ 2006

Se trata de un tinto naturalmente dulce, elaborado con 60% Monastrell, 20% Cabernet Sauvignon, y 20% Petit Verdot. Su graduación es de 11º. A la vista se nos muestra de capa media, con un claro color cereza. En nariz  es pura pasa; con toques de chocolate, y evocaciones cítricas. En boca, es goloso, y con un equilibrio adecuado, que no empalaga. En el post-gusto se presenta largo, y mantiene sus toques avainillados y ahumados. Un feliz compañero de postres, e incluso de algunos entrantes fuertes; que sorprende dentro de este tipo de vinos. 91 puntos vinisimo. Un grande entre los grandes

Cardenal Álvarez (fotografía VINISIMO)


AD GAUDE 2006

Potente tinto elaborado con 70% Monastrell, 15% Syrah, y 15% Petit-Verdot, que le otorgan unas características muy peculiares. Su graduación es de 15,5% nada más y nada menos; y tras su fermentación ha sido sometido a dos años de barricas de roble francés. Pasando a los aspectos subjetivos de la cata, a la vista es de capa alta, rojo oscuro, y ribete cardenalicio. En nariz es un mar de sensaciones: muy mineral, evocación a menta, algo de vainilla, incluso canela, y aroma embriagador. En boca es muy denso, y con mucha envoltura. Trae a la cata toques de especias, y evocaciones ahumadas, con gran untuosidad. Es elegante y largo. 89 puntos vinisimo. Un vino grande


Un grandísimo elenco de vinos, con altísimas puntuaciones VINISIMO (todos grandes; y grandes entre los grandes) y muchas posibilidades, más allá de todos los premios y reconocimientos que ya atesoran. Un gran descubrimiento que os invitamos a probar y conocer.

Hasta pronto, VINISIMOS.





miércoles, 11 de agosto de 2010

Reportaje: LA SAGA MITARTE: Producto Vinisimo de 2010


Así es. Si hay algún producto vinícola que podamos catalogar como "el producto Vinísimo 2010", esa es la saga Mitarte.

Los seguidores de Vinísimo ya conocéis mi debilidad por esta bodega, que ha acompañado, año a año, mi propio crecimiento como catador, y sobre todo, enamorado del vino. Cada año hemos ido bebiendo el Tempranillo de añada, así como algunos de sus crianzas magníficos hechos de Tempranillo y Graciano (aún recuerdo el crianza 2002, que disfrutamos gracias a Jose Ángel, y que nos dejó siempre impactados); y hay muchos reflejos de esas catas en este blog.

Pero 2010 ha sido un año "Mitarte" gracias a la amabilidad y generosidad de las Bodegas Mitarte, encarnadas en Ignacio.

Éste apasionado del vino, de la tierra y de la Rioja Alavesa; tuvo a bien compartir, tras una agradable charla en su Bodega de Labastida, algunos de sus caldos con nosotros. Caldos que hemos ido probando, descubriendo y disfrutando durante estos meses, con calma; con mesura; con la suficiente distancia entre ellos para ir valorando reposadamente cada una de las características de los mismos.

Y caldos que, hoy; os presento en este blog, confirmando que han marcado el devenir de Vinísimo en este año, por su buen hacer, por su personalidad; y sobretodo, porque después de 10 años probando Mitarte, quedaba mucho por descubrir, y mucho por lo que sorprenderse.

Quiero mostraros hoy una breve nota de cada uno de estos vinos que, insisto, gracias a Ignacio, hemos tenido el placer de catar. Leyendo sus comentarios y atendiendo a sus puntuaciones entenderéis porque son "el producto vinisimo 2010". Dos blancos y un tempranillo joven calificados como "Buenos" y rozando el calificativo de "Grandes"; un crianza y un reserva puntuados como "Grandes"; y, nada más y nada menos que tres vinos (Defaula 2005; Mazuelo 2006; y SyC 2004) en los "Grandes entre los Grandes". Hasta ahora, sólo Alejandro Fernández, con sus Pesquera y Dehesa la Granja, había conseguido introducir tantos caldos en esta escala reservada para los mejores. Y eso son palabras mayores.

Entenderéis también porque Mitarte, como dije hace muchos meses, era el "vino de toda una vida" para mí. Ahora lo es también para Vinisimo.

Iremos desarrollando tras estas catas nuevos comentarios a estos excelentes Vinos de Rioja; y esperamos poder seguir descubriendo y disfrutando nuevos vinos.

Pero eso sí: desde Vinisimo, con más de 200 catas hechas y puntuadas, podemos deciros que, una Bodega familiar como Mitarte, desde Labastida, en el corazón de la Rioja Alavesa; ha conseguido cautivarnos, una vez más, y más que nunca.

No dejéis de comprar y probar estos caldos. Generosos. Recios. Honestos. Potentes. Finos. Grandes. Como la familia que lleva años produciéndolos, y como el propio Ignacio.

Lo dicho, Vinisimos. Están a la altura de los mejores caldos. Palabra Vinisimo.




1) Blanco 2009 (74 puntos vinísimo). Bueno: Desconozco las variedades con que se hace, aunque apostaría (a riesgo de equivocarme) a que está elaborado con viura 100%, o, quizá, con alguna parte de malvasía (por su frutosidad y limpieza). A la vista es limpio, sin excesivas pretensiones. En nariz se presenta con un claro aroma a fruta madura y un retronasal fresco. EN boca es equilibrado y con recuerdos tropicales.




2) Blanco fermentado en barrica 2008 (78 puntos vinísimo). Bueno: Este blanco fermentado en barrica, hecho con Viura 100%; nos mostró de entrada un color limón con alto brillo; translúcido y claro. En la nariz, destacan sus notas florales, del todo espectaculares para un viura, y del todo llamativas. En boca se muestra fresco, pero con cuerpo; y con una acidez perfectamente equilibrada. Un vino muy recomendable para quienes, probando un blanco, no quieren renunciar al vigor y la elegancia.




3) Tempranillo 2009 (79 puntos vinísimo). Bueno: 13% posee este Tempranillo del año; que puede acompañarnos sin problemas ni carencias en cualquier mesa. Doy fe de que he probado y puntuado muchas añadas; algunas más completas que otras, pero todas buenas, muy por encima de lo correcto. De color claramente cereza; destellan en ocasiones ribetes morados. El aroma es frutal al ataque, con poso de grosella madura. En cuanto a la boca, es envolvente y redondo. Taninos algo dulces; y un postgusto de cereza notable. Muy recomendable; y de una relación calidad-precio exquisita.




4) Tempranillo crianza 2006 (88 puntos vinísimo). Grande. Este crianza elaborado con la variedad reina, 100% tempranillo, puede considerarse sin ningún reparo, como un grande. Probé hace 5 años la añada de 2002; y tiempo habrá para hablar de ella, pero ya entonces dejó poso en mi. Ahora catamos este 2006; de 12 meses de barrica, y nos ha dejado unas sensaciones altamente agradables. La edad del viñedo, según información de la propia Bodega, supera los 50 años; y la vinificación se ha realizado en un 50% por maceración carbónica y un 50% por despalillado. Doces meses en barrica de roble francés y americano, completan el milagro. La cata, un lujo: a la vista es de un color cereza intenso; de capa alta y límpida. En nariz, se muestra original: frutas mezcladas con especias; y fondo de frutas del bosque maduras. En la boca es un vino de alto carácter sabroso; y combina a la perfección la fruta y la madera. Persistente. Elegante. Muy, muy recomendable.




5) Reserva 2004 (89 puntos vinísimo). Grande. Era la primera vez que probaba un Mitarte Reserva, y me acerqué a él con devoción y curiosidad. Y doy fe de que de no ser por la falta de un punto de persistencia en el postgusto (quizá motivado porque al final quieres y necesitas más) estaríamos ante otro grande entre los grandes. Le ha faltado un punto. Es un vino excepcional. 14%, que no pesan, y un equilibrio espectacular. Sin poseer información acerca de las variedades, apostaría claramente porque estamos ante otro 100% tempranillo de un equilibrio maestro. Intuyo que estamos hablando de al menos 12 ó 18 meses de barrica, más 18 ó 24 meses de botella; por la añada, la variedad y el sabor. El color sigue en la línea de la cereza; pero con algo más de intensidad y sobriedad. De nariz potente, destacan los ahumados. En boca... ¡es pura fruta madura! Y es ese sabor, con un ataque de madera fino y elegante, el que lo convierte, para mí, en un grande. Persistencia suficiente, aunque se echa en falta unos minutos más de alojamiento en boca. Un gran caldo.




6) Defaula Reserva 2005 (91 puntos vinísimo). Grande entre los grandes.A partir de aquí entramos en terreno selecto. El Defaula, el Mazuelo y el SyC se me han mostrado como verdaderos grandes entre los grandes; y se ponen, bajo mi punto de vista, a la altura de las grandísimas bodegas. Elaborado con 100% tempranillo, estoy seguro de que se trata de cepas viejas (insisto, con el riesgo de equivocarme, en cuyo caso, ruego a la bodega me corrija). El envejecimiento es seguro al menos de tres años entre barrica y botella. Y en cuanto a la cata... ¡Ay, la cata! Cereza potente a la vista... ¡Como se nos muestran de acerezados estos Mitarte! En nariz: compuesto; rico; potente. Florales; tostados y vainilla muy bien ensamblados. En la boca es sabroso; con un toque de frambuesa madura; y destellos de madera ahumada; así como de minerales. Postgusto intenso y especiado. Mágico.




7) Mazuelo 2006 (93 puntos vinísimo). Grande entre los grandes. El otro punto era ver que salía de esta experiencia: un 100% mazuelo, nada más y nada menos, de la Rioja Alavesa, y de Bodegas Mitarte. Por no extenderme demasiado (tiempo tendremos); no hablaré del maridaje, al igual que he omitido este tema en los anteriores vinos, pero también habría que hablar. Por lo demás... ¡Qué sorpresa! 12,5% de graduación, y un carácter particular y expresivo. Desconozco la crianza de este caldo, aunque por su sabor, no le daría menos de 18 meses de barrica, y seguro que algo más en botella. Es de un riqueza espectacular, y jamás pensé que se podía sacar este partido a un monovarietal de mazuelo criado en barrica. Mitarte ha sabido hacerlo. Es un grande entre los grandes. A la vista es picota y brillante; casi se diría que cual si un coupage de mazuelo y tempranillo se tratara. En nariz... ¡es todo flores! Espectacular aroma de campiña. Original y persistente. En boca... ¿Os creeríais si os dijera que durante más de un rato y más de dos me evoca a la manzana madura? Postgusto original, suave y especiado. Un vino a la altura de los más exigentes y originales. Un gran caldo. Enhorabuena.


8) SyC 2004 (96 puntos vinísimo). Grande entre los grandes. Y por fin llegamos al SyC 2004. Yo no sé que me ha pasado con este vino. Sólo sé que un vino al que yo le doy la misma puntuación que aun Matarromera Gran Reserva de 2000; o un Pesquera Gran Reserva de 2001, ha de ser, como poco, muy especial. Más aún cuando otros compañeros de cata hubieran puntuado a este vino por debajo del Defaula o el Mazuelo. Estos dos son sensacionales. Pero el SyC, para mí, ha sido, excepcional. 14% de vol.; en una armonía perfecta. 100% tempranillo, con viñedos de más de 80 años. Y en cuanto a la vinificación, según informa la propia bodega, maceración en frío antes de la fermentación; y fermentación de los hollejos en tinos durante 18 días a 25º. Post-maceración tras la fermentación durante 10 días; y battonage durante dos meses (un día hablaremos de esta forma de mantener las propias lías del vino en suspensión, removiendo el vino desde el fondo) No sé si será esta forma de enfocar la crianza diferente a la meramente oxidativa la que ha dado a este caldo su particularidad, pero la cuestión es que la tiene: es sumamente untuoso; es altamente limpio; y tiene una clara personalidad. Vista límpida y frutal; nariz floral y persistente; y boca de fruta madura, con una madera totalmente ensamblada y nada pesada. Quieres más. Siempre quieres más. Es completo y vigoroso, a pesar de que no creo que supere el año de crianza. Es complejo, y a la vez sencillo de beber. Es una joya. Enhorabuena, Mitarte. Enhorabuena, Ignacio y compañía.



Es evidente que estamos ante vinos de autor. De los de ahora. De los de antes. De los de siempre. De los de trabajar la vendimia con la mano, y mimar la vid cual hijo propio. De los que casi no quedan.
Dejen las marcas de siempre y prueben esta. Esa noche dormirán sabiendo que, ahora sí, han vivido más el vino.
Hasta pronto, vinísimos.