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jueves, 3 de julio de 2014

Marqués de Murrieta Ygay - Gran Reserva Especial 2006




Marqués de Murrieta Gran Reserva 2006
160 Aniversario

Finca Igay  - Marqués de Murrieta

D.O.C Rioja

Tempranillo - Mazuelo - Garnacha - Graciano

97 Puntos Vinisimo

Grande entre los grandes

 

lunes, 5 de agosto de 2013

Reportaje: cata de seis vinos de EGUREN UGARTE (D.O.C Rioja)


Os presentamos en este reportaje la cata de algunos vinos de Eguren Ugarte, que sin duda, vale la pena que conozcáis, y que no os dejarán en ningún modo indiferentes.




Los seis vinos de Eguren Ugarte objeto de este reportaje



Los vinos de esta familia vitivinícola, de la que iremos hablando; y que está presente en distintas localizaciones de España, tienen su representación más clásica en la bodega Eguren Ugarte de Rioja Alavesa,  donde realizan el proceso completo de elaboración del vino: desde el cultivo de la vid hasta la comercialización al cliente final, hoy en más de 25 países de todo el mundo. 


La bodega se halla situada junto a Páganos (Laguardia) y posee viñedos propios, algunos con más de 100 años de antigüedad, repartidos por 130 hectáreas, que dan como fruto excelentes vinos con Denominación de Origen RiojaLa crianza la realizan en 4.300 barricas de roble americano y francés, que consiguen unos caldos de crianza y reserva de gran personalidad. 



En este extenso reportaje os vamos a hablar de seis de los vinos de esta Bodega, con las notas de cata que hemos elaborado, y las puntuaciones VINISIMO otorgadas a cada uno de ellos. 



1) Ugarte Tempranillo 2012: Este monovarietal joven y fresco, se ha manifestado a la vista con un color cereza no muy intenso; y un ribete más rojizo, bien definido, con capa media. En aroma es de intensidad adecuada y de evidente fruta roja, aunque no exagerada. Evoluciona con ciertos toques a especies, y matices sorprendentemente florales. En boca es de entrada acompasada y suave; con suficiente cuerpo para su juventud, y algo menos de fruta de la que cabría esperar. Si acaso matices de guindas. Un vino expresivo y bien acabado; que ha obtenido 82 puntos VINISIMO. Un vino grande. 



                                         





2) Ugarte Cosecha 2010: Se trata de un vino elaborado con un 80% de Tempranillo y un 20% de garnacha, con 13,5% de graduación, y una mayor complejidad que el anterior. A la vista es de un color cereza intenso; y deja caer un evidente ribete morado, de capa media. En la fase olfativa, podemos decir que es muy frutal (evoca especialmente a frutos rojos maduros, destacando la frambuesa); y que pronto evoluciona hacia matices más aromáticos, como las notas de pimienta, o incluso un marcado toque de regaliz. En boca se presenta con bastante fruta, acidez equilibrada y post-gusto suficiente, aunque se echa de menos algo más de recorrido. Un vino muy bien acabado, con 83 puntos vinisimo, que se configura como un vino grande. 


                                            




3) Ugarte crianza 2010: El crianza 2010 de Ugarte es un vino en el que apreciamos un salto cualitativo dentro de la gama. Sus 14% de graduación, y su 92% de tempranillo, tocados gracilmente por un 8% de garnacha, más su posterior crianza de 15 meses en roble americano, y su redondeado de medio año en botella, lo configuran como un vino completo, maduro y elegante. A la vista es rojo cereza, y el ribete es cardenalicio, con capa media. En nariz es un disfrute: fruta madura a raudales, en una perfecta combinación con las evocaciones a la crianza y tostados. En boca es de paso aterciopelado, con taninos suaves y con una atrayente amalgama de tostados, especiados y lácteos. Hasta diríase que se le encuentra un post-gusto con algo de pastelería y recuerdos dulces. Un vino grande con 89 puntos vinisimo en su haber.


                                        




4) Martín Cendoya Malvasía 2012: Un especial blanco de autor, elaborado con uva 100% Malvasía; y que sorprende de principio a fin. Un vino con 12%, en el que se aprecia una ligera crianza, y que envuelve el paladar. A la vista presenta un ligero color pajizo, y una elegante luminosidad con reflejos esmeralda. En nariz explotan las flores blancas y las evocaciones a melón y fruta fresca. En boca es sedoso y envolvente, con perfecta acidez, generoso cuerpo y recuerdos a crema. Final perfecto para un blanco y evolución sorprendente en copa. Un vino blanco grande entre los grandes, con una nota de 91 puntos vinisimo


                                        




5) Dominio de Ugarte Reserva 2008: Joya vinícola hecha casi en su totalidad con tempranillo (95%) con un leve toque de graciano (5%). 14% de graduación, en una tinto con 15 meses de barrica en roble americano, y 24 meses de botella. Vino perfectamente acabado y en un momento estupendo para su consumo, aunque le auguro un mucho más largo y satisfactorio recorrido. En lo visual es rojo maduro, con mucho brillo e intensa luminosidad. Atractivo y elegante. En nariz es un cambalache de sensaciones: fruta roja con aromas minerales y evocaciones tostadas y ahumadas de alto calado, y un justo y elegante toque a vainilla de marcada elegancia. De la constante aireación, que recibe de buen grado, extraemos aromas a regaliz y cacao, en una deliciosa combinación olfativa. En boca es redondo. Untuosidad y alta envoltura lo completan. Recio cuerpo, equilibrio y post-gusto extenso y equilibrado. Un vino para disfrutar, sin duda. Un grande entre los grandes, con nada más y nada menos que 94 puntos VINISIMO


                                          



6) Martín Cendoya Reserva 2008: Por último os hablamos de la joya de la corona de este reportaje. Al menos del vino al que hemos otorgado una mayor puntuación, entre las ya de por sí altísimas puntuaciones de estos vinos de Heredad Ugarte. Se trata del Martín Cendoya Reserva 2008; un vino de 14% de graduación, coupage de un 80% de tempranillo, un 15% de graciano y un 5% de mazuelo. Está elaborado con una crianza en barrica de 12 meses, y completado con 22 meses de botella. Se trata de un vino que roza la perfección. A la vista ya llama la atención, dado su intenso color cereza y sus elegantes ribetes añil. En nariz te reciben sus aromas a tueste y cuero, que evolucionan a una envoltura de cerezas y algo de frambuesa, muy matizadas; y dejan traslucir una infinidad de pequeños y elegantes matices (ciruela, pimienta, hierbas, canela...). Ya en boca, descubrimos con placidez su perfecto equilibrio entre acidez y una finísima y elegante dulzura; que invitan a seguir bebiendo. Toques balsámicos y fruta siempre presente, en su justa medida, y en perfecto ensamblaje con la madera. Postgusto ideal. Un vino grande entre los grandes que ha obtenido la altísima nota de 95 puntos VINISIMO.



Enhorabuena a Heredad Ugarte por estos vinos. En breve iremos conociendo nuevos vinos de Eguren Ugarte catados por VINISIMO.NET. Os invitamos a conocerlos y disfrutar de ellos. 



miércoles, 4 de abril de 2012

CATA: Alto Mando Graciano Reserva 2006

Fotografía tomada por VINISIMO


Os quiero presentar hoy una verdadera joya vinícola de Vinos Artesanos BARRIBERA (Bodegas Artesanales de la Ribera); este proyecto tan especial de elaboración de vinos situado en Fontanars dels Alforins, en la D.O Valencia.

Sobre lo novedoso y atractivo del proyecto Barribera, ya os he hablado en otras ocasiones. Sin ir más lejos, podéis leer AQUÍ la cata del Cabernet Reserva de esta bodega, donde os explicaba en que consistía este bello proyecto, y donde la particular idea de elaboración de vinos artesanos de esta Bodega queda explicada.

Sin embargo, os traigo hoy a colación un producto si cabe aún más especial del que os presentamos en aquella ocasión.

Se trata del Alto Mando. Un reserva del año 2006 elaborado 100% con la variedad graciano, y que se convierte en un vino único en España en su categoría. Una verdadera joya.

Este original monovarietal fue sometido a 18 meses de barrica, más dos posteriores años de botella; y alcanzó 14,5% de graduación. 

Pasando a la cata del mismo, y a las sensaciones que dejó en mi, más allá de la sorpresa por el buen hacer y originalidad de este vino; os puedo decir que, a la vista, se expresa con un intenso rojo, de capa alta, y de mucha expresividad.

En nariz es una delicia. Sus intensos aromas a fruta madura se entremezclan con evocaciones a ahumados, y un ligero atrayente toque avainillado.

Pasando a la boca es de una enorme elegancia. Paso inicial sencillo; pero alta persistencia y muy agradable recuerdo. Es de un final aterciopelado pero potente; y de post-gusto solemne y largo. Una verdadera joya.

Su calificación es de 91 puntos VINISIMO, lo que lo sitúa en los grandes entre los grandes.

Agradecemos a Vicente Valero habernos facilitado la cata de este vino; y enviamos nuestras felicitaciones más sinceras a Barribera; y los deseos de que en breve os contemos más cosas sobre los vinos de esta bodega.

No os defraudarán.

Hasta pronto, VINÍSIMOS.



sábado, 7 de enero de 2012

CATA: Castillo Ygay Gran Reserva Especial 1991

Foto tomada por Vinísimo



Comento a continuación la cata de este vino: un clásico en la clásica Rioja. Un gran reserva de 20 años, a la altura de lo que se espera de él, y prácticamente en un excelente estado de conservación para su toma. Un lujo que muy pocas zonas vinícolas y muy pocas bodegas nos regalan. Porque tomar un vino de 20 años, en casi perfecto estado de revista, e incluso disfrutando de los sensacionales matices que el tiempo le ha dado, está al alcance de pocos caldos. Por ello a la hora de hablar de este vino, hemos de tener en cuenta que hablamos de la añada 1991, y que precisamente lo tomamos ahora porque es una de esas joyas que nos gusta disfrutar con lustros.

Hablar de las Bodegas Marques de Murrieta (desde 1852 a la vanguardia del vino), así como de la maravillosa Finca Ygay de 300 hectareas situada en Rioja Alta (es una de las extensiones vinícolas que más me han impresionado en la zona de Rioja) daría para mucho.

Se trata de un excelente coupage de 13%; elaborado con uvas de la Finca Igay de Tempranillo, Garnacha, Mazuelo y Graciano

Fue elaborado con la vinificación tradicional de Marqués de Murrieta, basada en continuos bazuqueos, remontados y un delicado prensado en su clásica prensa vertical de doble husillo.

Posteriormente el vino pasó a barrica de roble americano donde permaneció nada más y nada menos que cinco años, hasta su embotellado.

Al pasar a comentar su cata, hay que tener en cuenta que hablamos de un gran reserva de 1991; con todo lo que ello puede influir.

Sin ir más lejos, en el color. Se trata de un rojo muy poco apagado aún para su edad. Los destellos tejas hablan de su larga crianza, y no se han malogrado. 

En nariz es una bomba de madera bien pulida, sin que tire para atrás. Se aprecia el añejo, pero no ha perdido equilibrio. Se recuperan con facilidad los destellos de especias; y aún se atreve a evocar a fruta negra. 

En boca: un espectáculo que alguien podría prever póstumo, pero no lo es. De entrada potente, pero sencilla; y de postgusto señorial, y quizá menos largo de lo que se deseara. Pero ello sería ya imposible. Denota su solera, sin perder su señorío. La madera acompaña hasta su desvanecimiento. 

Un clásico entre los clásicos. Un superviviente nato. Un grande entre los grandes con 95 puntos Vinisimo




martes, 3 de enero de 2012

Cata-resumen: Martinez Lacuesta 2008



- Tinto Martínez Lacuesta 2008
- Bodegas Martínez Lacuesta
- D.O.C Rioja
- Cata: diciembre 2011
- 83 puntos vinisimo

sábado, 22 de octubre de 2011

sábado, 5 de febrero de 2011

miércoles, 23 de septiembre de 2009

TORRE MUGA Reserva 1996


Otro de los grandes entre los grandes de este verano. Sin duda.



Hablar de Muga ya es de por sí garantía de calidad. Estas clásicas Bodegas atesoran algunos de los mejores caldos finos de Rioja; además de una de las más bellas instalaciones vinícolas en el Barrio de La Estación de Haro.



Siempre que he ido a visitarlos me han tratado estupendamente; siempre hemos disfrutado de sus instalaciones y de su amabilidad; y siempre, además, hemos podido participar en extensas e interesantes catas en su sala noble.



Son muchos los vinos de Muga (todo un clásico) de los que podríamos hablar; pero en esta ocasión, disfrutamos de uno de los grandes. Torre Muga. Sí; ese vino que lleva el nombre de esa Torre emblemática que divisamos cuando venimos desde Labastida entre viñedos; y que, si entramos por Haro marca el fin del pueblo, el enclave de la milla de oro del vino español, y esta inconfundible Bodega. Esa torre que siempre llevo en mi retina como asociada al mejor vino.



En este caso además se trata del Reserva de 1996; que fue una añada Muy Buena; y que, ciertamente, así se nos muestra.



Una delicia. Sobre todo porque se trata de uno de esos vinos escogidos, que sólo salen cuando pueden salir. ¿Se entiende, no? ¿Qué mayor garantía cabe?



Realmente es un caldo que expresa toda una larga tradición en la crianza de vinos finos de Rioja y que, sinceramente, pienso que pueda ser el que mejor muestre el carácter de esta prestigiosa firma.


Los viñedos están enclavados en las faldas de los Montes Obarenes, en la zona mas septentrional de Rioja, en el Valle de los ríos Oja y Tirón.



Atendiendo a los datos que nos ha proporcionado Isaac Muga; la composición del caldo es de un 75% de Tempranillo; un 15% de Mazuelo; y un 10% de Graciano.



En cuanto a su crianza, fue de 6 meses en depósitos de roble; y 18 meses en barricas nuevas de roble francés y americano. La fermentación se produjo de forma natural y espontánea; y la uva fermentó siempre sin control de temperaturas ni adición de levaduras.

Tras la crianza se realizó una ligera clarificación con clara de huevo fresco.


Hablar de su cata es evocar un momento sublime.

A la vista, rojo picota intenso; con ribetes granates.

En la nariz; se trata de un vino en el que destacan de forma muy armónica los tonos tostados, junto con los de fruta; mientras que no dejan de emerger los destellos elegantes del roble.

En boca: atrayente. Esa sería la palabra que lo define. Carnoso; muy equilibrado, y vivo, muy vivo.

Este reserva es un verdadero ejemplo del buen hacer de Bodegas Muga. Es una oda al arte, entendido como el respeto a la tradición vinícola más pura; sin renunciar a los nuevos conocimientos.


No en vano hemos disfrutado de un vino que, en esta añada concreta, tuvo, entre otros, los siguientes reconocimientos:

- 92 puntos en el Wine Spectator.
- 92 puntos de Robert Parker
- Decanter: Lo publica como uno de las 50 mejores compras en todo el mundo.
- etc, etc, etc...


¿Es o no es uno de los "grande entre los grandes"? Si lográis probarlo me lo decís. Pero creo que con lo que os he contado, os podéis hacer una idea.


¡Hasta pronto, vinísimos!

viernes, 18 de septiembre de 2009

VIÑA ARDANZA RESERVA 1989 (Palabras mayores...)

En esta ocasión os paso foto únicamente de la etiqueta.
Es tan grande, que no quiero que os perdáis detalle.


“Ventilarse” esta botella son palabras mayores. Pero como dice el refrán, “la vida es demasiado corta para beber mal vino”. Así que, procedimos sin pudor. Y claro…; como siempre que lo hemos tomado: ¡un grande entre los grandes! Y más cuando hablamos de una añada de hace 20 años, que conserva (si no mejora) todas sus propiedades organolépticas. Un regalo para los sentidos… que hace perder el sentido.

Siempre he dicho que Viña Ardanza está, posiblemente, entre los tres mejores vinos de La Rioja (si es que no es el mejor) Y eso es mucho decir. Cada vez que lo tomo, me ratifico más en ello. Solo puedo elogiarlo.

Como sabéis se trata de un finísimo caldo de las Bodegas Rioja Alta; a la que tantas veces hemos subido, en el barrio de La Estación, de Haro, allá donde ya parte la carretera hacia Labastida, y finaliza la Rioja Alta para adentrarnos enseguida en la Alavesa; con parada obligatoria pues, para nosotros, en cada ocasión.

Los caldos de Rioja Alta nunca defraudan. Es más, siempre maravillan. Es una bodega con una historia de tres siglos enclavada en lo que ya bauticé en su día como “la milla de oro” del vino de España (que nunca me cansaré de recorrer); que nos ha regalado delicias como el Gran Reserva 890, el Gran Reserva 904, o el Viña Arana. Pero entre todos ellos, reconozco que este que ahora catamos es mi debilidad. Y aunque he tomado diversas añadas del mismo, reconozco no haber probado ninguno como el de 1989. Y eso que fue una cosecha Buena en Rioja. Quizá sólo el Excelente 1982 se le acerca, a mi gusto (quizá para otros lo supere) También recuerdo esa cata conjunta con Dani del de 1989 y el de 2000 (abuelo y nieto mano a mano) Y los primeros 1989 de hace años; en casa, o con Javi; cuando, bien puedo decirles, era un vino distinto.

En este caso; hablamos de un 70% de tempranillo, 25% de Garnacha; y un resto de Mazuelo y Graciano. Para quienes afirman que en Rioja no se han hecho buenos coupages. Inmejorable.

El Tempranillo procede de los viñedos de Cenicero y Fuenmayor.

Sin dejar de tener en cuenta que fueron 42 meses de crianza; en los cuales, según datos que nos ha proporcionado la bodega, se realizaron 7 trasiegas artesanales, embotellándose entre abril y mayo de 1994.

Así pues; trece grados, escondidos 20 años, y puestos al sol para nuestro deleite. Decantación amplia y larga. Sedimento propio de la edad, que neutralizamos con el decante. Oxigenación correspondiente en copa. Maridaje adecuado. Servicio a 17 grados.

Y…

A la vista, rojo cereza; tamizado a teja por la larga crianza en botella; pero con una estructura intacta.

En cuanto al aroma, se mantiene, increíblemente, fragante, compuesto, duradero. Es, según la mejor palabra que encuentro para definirlo, envolvente.

En boca es fuerte y vigoroso; pero con un persistente sabor que va haciéndose elegante y fino en el post-gusto. Esa evolución es mágica. Diríamos que se nota su potencia al primer sorbo; pero que el retrogusto se va haciendo largo y agradable. Increíble.

De esta forma; en resumen: color rojo cereza con ribete atejado, con decantación de dos horas. El vino se muestra algo enmaderado, aunque dándole su tiempo y trabajo en copa, extrae su lado frutal (cerezas, notas de ahumados y quizá, sorprendentemente, algo de lavanda)


Realmente es un grande entre los grandes. ¿Saben que? Se la puede jugar con el vino del mundo que quieran.

Mi esperanza… ¡aún me queda una botella de esta añada!

Debate: ¿guardarla como pieza única, o darle cuenta? Saben que soy de los que piensa que el vino está para beberlo. No hay mejor museo que una buena comida en compañía con un caldo de esta magnitud.

Así que… ¡si quieren que les invite…!

¡Hasta pronto, vinísimos…!

martes, 15 de septiembre de 2009

MARQUÉS DE ARIENZO CRIANZA 2005




Nos honró Quilis con su venida a esta su casa; y nos trajo este vino. Uno de esos que no fallan. Un vino muy correcto.

Marqués de Arienzo Crianza 2005 es un vino tinto de las Bodegas Domecq; enclavadas en la entrañable localidad de Elciego; en la Rioja Alavesa; que más allá de su reciente popularidad por obras vinícolas faraónicas, es cuna de grandes vinos, y de grandes hombres (¡Pater, pater…!) Vaya mi recuerdo en este post, también, a Víctor, hijo ilustre de Elciego.



Y mi mención a su bella Iglesia (no dejen de verla)



Se trata de un caldo elaborado a partir de las variedades de uva tempranillo (95%), graciano y mazuelo (5%), obtenidas en los viñedos que la bodega posee en la propia localidad de Elciego, así como en la bellísima localidad (qué paseos…) de Laguardia.

La graduación es de 13%; y la elaboración le ha llevado a doce meses de barrica.

Pasando a los aspectos que destacaría de su cata; hablamos de un color picota suave; con algo de brillo.

El aroma es a vainilla y sencillo; de golpe muy agradable.

En cuanto a su paso en boca; de acidez justa , y de fruta en un primer momento. El post-gusto no es demasiado largo; pero se mantiene el tiempo justo de forma elegante en el paladar.

Se trata de un buen vino, fiel a su estilo; clásico Rioja, y fiable.