
Si podía ser un vino valenciano, para empezar con algo de la tierra, mejor. Además, como siempre; pero más para ellos si cabe; el vino tenía que ser de… ¡CALIDAD!
Así es que eché mano de Vicente Gandia Plá; y dejando para otras ocasiones el clásico Reserva Especial de Tempranillo (del que ya hemos hablado otras veces en este blog), apostamos por el Hoya de Cadenas Merlot 2008.
De Gandia Plá y de su finca Hoya de Cadenas ya hemos hablado en otras ocasiones, incluso a raíz de las visitas a la misma. Sobre su buen hacer en el mundo del vino, así como de la capacidad que poseen para elaborar caldos de buena calidad a un precio más que razonable, no vamos a extendernos ahora.
Sí que vamos a hablar de este monovarietal, tan reciente como elegante, con el que comenzamos una agradable comida.
A todas estas chicas (y chico…) les quiero dedicar este post.
Hablamos de un vino como ya hemos indicado cien por cien merlot; con una graduación de 13%; elaborado con uvas de la finca Hoya de Cadenas, ubicada en el término de Utiel, y por tanto dentro del paraguas de la D.O Utiel-Requena.
Aprovechamos así para comentar que la variedad merlot es una de las más extendidas en el mundo entero, y hallamos cepas de merlot en todas las zonas elaboradoras de vino del planeta. Además es la principal variedad en la Saint-Émilion y Pomerol, y una de las principales (junto a la cabernet sauvignon) en el conjunto de las denominaciones de Burdeos.
En francés merlot es el nombre que se da a los pollitos de mirlo, quizás a causa de su bello color negro-azulado. También se conoce a la merlot con nombres locales como Bigney, Crabutet, Médoc Noir, y Merlau.
La merlot suele dar vinos con intensidad de color y frutosos. Vinos que, bien elaborados, (porque hemos encontrado de todo) son redondos, con cuerpo, equilibrados y con buena estructura.
Y en este caso así ha sido. Se trata de un vino de reciente creación, que experimenta ahora su aceptación en el mercado. Nosotros vamos a darle nuestro aprobado.
Así pues, pasando a comentar los aspectos subjetivos de la cata; podemos decir lo siguiente:
En primer lugar cabe destacar que se aprecia una ligerísima crianza en barrica. Imaginamos que se habrá realizado su vinificación en depósitos de acero inoxidable, para darle algunas semanas de barrica de un tostado medio, que permite elaborar vinos suaves y elegantes. No obstante, intentaremos contrastar este dato.
En cuanto a la vista, es de un color picota granate, con ligeros destellos violáceos.
Por lo que se refiere al aroma, destacan inmediatamente los frutos rojos. Es de nariz intensa, golosa, y con recuerdos balsámicos.
Pasando hablar del vino en boca, recuerda, esta vez sí en consonancia con la nariz, a moras y grosellas. Tiene buen ataque, con algo de cuerpo, pero frescor. La acidez es correcta, y tiene un muy buen desarrollo.
Un vino fresco y alegre, pero con cuerpo y buena estructura.









+27082009078.jpg)










